El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha elevado el pulso en el largo conflicto laboral que mantiene con la dirección de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV). Tras las movilizaciones registradas en marzo y abril, el sindicato ha convocado cinco nuevas jornadas de paros parciales para el mes de junio que afectarán de manera simultánea a las redes de Metrovaléncia y del TRAM d’Alacant. La protesta adquiere un tinte especialmente crítico dado que coincidirá de lleno con la celebración de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), la antigua selectividad.
Los paros se concentrarán en las jornadas del 2, 4, 9, 11 y 16 de junio. La preocupación institucional y vecinal se focaliza en las dos primeras fechas, ya que el martes 2 y el jueves 4 de junio son días clave en los que miles de alumnos de ambas provincias se juegan su futuro académico en los exámenes de acceso a los campus universitarios. Las interrupciones del servicio se producirán en tres franjas horarias concretas, replicando el esquema de protestas previas: de 07:00 a 10:00 horas en el turno de mañana, de 13:00 a 16:00 horas al mediodía, y de 19:00 a 21:00 horas durante la tarde-noche.
Bloqueo en el convenio y fallos de seguridad
El origen del conflicto radica en el enquistamiento de las negociaciones para el XIV Convenio Colectivo de la empresa pública. Desde SEMAF argumentan que han decidido reactivar los paros ante la «inacción de la dirección» y «el menosprecio» al eslabón operativo de la red. Los maquinistas reclaman una treintena de mejoras, desglosadas en veinte puntos laborales y diez cláusulas específicas relativas a la seguridad técnica operacional de los trenes y las vías.
Entre las demandas principales destaca el reconocimiento profesional y la necesidad de fidelizar al personal que ocupa roles considerados críticos para la seguridad de la circulación. El sindicato denuncia una falta estructural de plantilla que se traduce en sobrecargas de turnos y dificulta la conciliación familiar. Según fuentes de la central, el diálogo se encuentra en vía muerta debido a la negativa de FGV a flexibilizar sus posiciones y dotar de mayor protección y regulación a las bolsas de empleo temporal.
Alarma estudiantil y servicios mínimos
La dirección de FGV y la Conselleria de Infraestructuras ya trabajan en el decreto de los servicios mínimos de cara a una semana de alta intensidad en los transportes. Durante las pasadas convocatorias de primavera, el sindicato cifró el seguimiento de las protestas en un 100% de la plantilla disponible, criticando que los servicios mínimos exigidos por la Administración —que habitualmente rondan entre el 50% y el 75% en las horas punta— eran «máximos y abusivos» y vulneraban de forma flagrante su derecho constitucional a la huelga.
La inquietud entre las familias y los centros educativos valencianos y alicantinos es máxima. Aunque el Consell trata de emitir mensajes de tranquilidad y asegura que la movilidad general y el desarrollo de la selectividad estarán garantizados, las recomendaciones de institutos y universidades son unánimes: se insta a todos los estudiantes a buscar rutas alternativas (como autobuses metropolitanos, Cercanías de Renfe o vehículos compartidos) y a adelantar considerablemente las salidas hacia las sedes de examen para evitar que un retraso imprevisto en los andenes arruine los meses de preparación.















