La Guardia Civil investiga la desaparición de las 59 piezas del Museo de Villena, un conjunto arqueológico de unos 3.000 años de antigüedad y cerca de diez kilos de peso compuesto por objetos de oro, plata, hierro y ámbar.
El Tesoro de Villena, considerado uno de los conjuntos de orfebrería prehistórica más importantes de Europa, ha sido robado durante la madrugada de este jueves del Museo de Villena (MUVI), en la provincia de Alicante.
La colección, formada por 59 piezas de oro, plata, hierro y ámbar, desapareció de las vitrinas en las que se encontraba expuesta. Según la información conocida hasta el momento, la alarma del museo saltó a las 5:16 horas.
La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer el robo y tratar de recuperar las piezas. Las cámaras de seguridad del museo podrían haber registrado imágenes relacionadas con la entrada de los autores y la sustracción del conjunto.
Un tesoro de unos 3.000 años de antigüedad
La importancia del robo va mucho más allá del valor económico de los metales sustraídos. El Tesoro de Villena está datado aproximadamente entre los años 1300 y 1200 antes de Cristo, en la etapa final de la Edad del Bronce.
Está considerado uno de los grandes conjuntos de orfebrería prehistórica de Europa y destaca especialmente por la cantidad y calidad de sus piezas de oro.
El conjunto completo pesa cerca de diez kilos y está integrado por 59 objetos diferentes. Entre ellos figuran 11 cuencos, 28 brazaletes y tres botellas de oro, además de otras tres botellas de plata.
La colección incluye asimismo dos piezas realizadas con ámbar y oro, otra de hierro y oro y un brazalete de hierro.
La Guardia Civil investiga las cámaras de seguridad
Uno de los elementos fundamentales de la investigación serán previsiblemente los sistemas de vigilancia del museo.
La alarma se activó a primera hora de la mañana y los investigadores tratan ahora de reconstruir cómo se produjo el acceso al edificio, cuánto tiempo permanecieron los autores en su interior y de qué manera consiguieron retirar las piezas de las vitrinas.
La prioridad pasa por identificar a los responsables y localizar rápidamente el tesoro, debido tanto a su extraordinario valor patrimonial como al riesgo de que las piezas puedan ser ocultadas, trasladadas o separadas del conjunto original.
El descubrimiento que convirtió a Villena en referencia arqueológica
La historia del Tesoro de Villena comenzó en 1963, cuando fue descubierto por el arqueólogo José María Soler García.
Las piezas aparecieron ocultas dentro de una vasija en una rambla de Villena. El hallazgo se convirtió inmediatamente en uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes realizados en España durante el siglo XX.
Su excepcionalidad no reside únicamente en la cantidad de oro encontrada. Algunas de sus piezas plantearon importantes interrogantes a los investigadores sobre el desarrollo tecnológico de las sociedades de finales de la Edad del Bronce.
Especialmente relevantes resultaron los objetos que incorporaban hierro, un material cuya presencia en un conjunto de esta cronología abrió nuevas preguntas sobre el conocimiento y utilización de este metal en la península ibérica.
Un golpe al patrimonio histórico de Villena
El Tesoro de Villena constituye desde hace décadas uno de los principales símbolos culturales y arqueológicos de la localidad alicantina y una de las piezas fundamentales de su museo.
Su desaparición supone, por tanto, un golpe patrimonial de enorme dimensión. A diferencia de otros robos, el valor de estas piezas resulta difícil de expresar únicamente en términos económicos debido a su carácter arqueológico, histórico y científico.
La investigación permanece abierta y se espera que el análisis de las cámaras de seguridad y del resto de indicios recogidos en el museo permita determinar cómo se produjo uno de los robos de patrimonio arqueológico más graves registrados en la Comunitat Valenciana.
















