Un bloque de 22 países europeos responde a las críticas de Pedro Sánchez cuestionando la política migratoria del Gobierno de España y planteando suspender Schengen
BRUSELAS / MADRID — La tensión migratoria tras la entrada masiva de más de 60.000 personas en Ceuta se ha transformado en una grieta diplomática sin precedentes en la Unión Europea. La estrategia política del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, centrada en proyectar un choque directo con sus socios continentales, ha terminado por exportar el clima de polarización y desestabilización política que marca la agenda nacional al mismísimo corazón de Bruselas.
La ofensiva diplomática de Moncloa: carta a la Comisión y exigencia de cumbre urgente
En un intento por contener las crecientes críticas internacionales, Pedro Sánchez ha remitido una carta formal a las máximas autoridades de la Comisión Europea. En la misiva, el líder del Ejecutivo defiende con firmeza la actuación de las fuerzas de seguridad españolas, subrayando que el control fronterizo en la ciudad autónoma fue restablecido en menos de 48 horas, logrando el retorno de la inmensa mayoría de quienes cruzaron irregularmente en coordinación con Marruecos.
Sánchez sobre las críticas europeas:
«Tales actitudes, motivadas por prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos, no solo no aportan soluciones, sino que debilitan el proyecto europeo.»
Sanchez acusa a los gobiernos europeos de Fake news, de inorantes y hasta de prejuiciosos, y desliza con sus palabras un racismo institucional, creando un choque sin precedentes con el resto de Europa que no puede acarrear ninguna consecuencia positiva para España.
Asimismo, el jefe del Ejecutivo ha reclamado la convocatoria urgente de un Consejo de ministros del Interior de la UE. Sánchez ha arremetido abiertamente contra aquellos Estados miembros que han llegado a plantear la restricción o suspensión temporal de la presencia de España en el espacio Schengen, tildando de «egoístas e ilegales» las voces que abogan por aislar a España en la gestión de las fronteras exteriores.
La réplica europea: 22 de los 27 Estados miembros firman un frente común contra el Gobierno español
Sin embargo, el contrapeso diplomático no se ha hecho esperar. En una maniobra de enorme calado geopolítico promovida de forma conjunta por Italia y Dinamarca, 22 de los 27 países de la UE han suscrito un manifiesto conjunto en el que enmiendan de forma severa la política migratoria y las decisiones recientes del Gobierno español.
El frente está integrado por una variada representación ideológica que trasciende la derecha y la extrema derecha, incluyendo a gobiernos de partidos laboristas, socialistas y moderados de países como Alemania o Finlandia, que han decidido marcar distancias con Moncloa.
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Efecto llamada: La carta de los 22 advierte de que políticas como las regularizaciones masivas puestas en marcha por España actúan como un polo de atracción para las mafias del tráfico de personas.
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Control estricto: Exigen a la Comisión Europea endurecer las fronteras exteriores, incrementar las devoluciones y evaluar la restricción del espacio Schengen si un Estado miembro no garantiza la contención migratoria.
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Aislamiento de España: La postura del Ejecutivo español ha dejado a Madrid en una posición de clara minoría en el mapa comunitario, donde solo un reducido grupo de países (como Francia o Portugal) ha evitado firmar el escrito.
Dos visiones enfrentadas sobre el control de las fronteras de la UE
| Frente de Moncloa (España) | Frente de los 22 Estados miembros (Liderado por Dinamarca e Italia) |
| Defensa de la gestión: Control restablecido en Ceuta en menos de 48 horas y devoluciones efectuadas. | Alarma de seguridad: Sostienen que la entrada masiva evidencia una vulnerabilidad inaceptable en el espacio común. |
| Reclamo: Pide una reunión urgente de la UE para exigir solidaridad y reparto de la responsabilidad fronteriza. | Reclamo: Exigen frenar los «efectos llamada» (regularizaciones) y aplicar mano dura con opción de aislar temporalmente el Schengen afectado. |
| Diagnóstico: Atribuye el rechazo de los socios a «prejuicios, noticias falsas e intereses electorales». | Diagnóstico: Consideran que la política de dispersión y la tibieza en el control fronterizo desestabilizan a toda Europa. |
Un conflicto que nacionaliza y polariza el debate comunitario
Lo sucedido esta jornada consolida una nueva fase de inestabilidad política en Europa. La dialéctica del choque frontal, habitual en la política interna española, se proyecta ahora de lleno sobre el seno de las instituciones de Bruselas. Al desafiar abiertamente la posición de más de un 80% de los socios comunitarios —muchos de ellos compañeros de familia política como la socialdemocracia danesa—, Sánchez ha provocado un incendio diplomático que promete tensar al máximo la próxima reunión ministerial de la Unión Europea.
Sánchez ha conseguido que el difícil equilibrio de la política europea se tense y ha acusado a los distintos gobiernos soberanos de inacción, prejuicios y de estar gobernando bajo premisas políticas. Debe olvidarse de lo que él mismo hace.
Consecuencias nefastas para España
Sánchez prometió unas cosas e hizo justo las contrarias. un gobierno tan débil como el español actualmente no puede permitirse aislarse internacionalmente, porque elegir de socios a China, Irán, México o Venezuela significa haberse declarado enemigo de potencias como EE.UU., Israel y ahora 22 de los 27 países europeos.
Un país que ha vivido gracias a los fondos europeos covid para la reconstrucción, que ha gastado dinero como nunca y no lo ha justificado y donde su máximo dirigente sigue rodeado de múltiples casos de corrupción y tráfico de influencias y que pretender marcar las decisiones judiciales se asemeja más a la Venezuela europea que a una democracia, donde todos los controles democráticos han fallado, y donde telepedro, pagada con el dinero de todos los españoles, y el propio ejército pretoriano presidencial se permiten crear una democracia a su antojo donde ellos deciden lo que se puede y no decir o lo que se puede o no hacer, como hemos visto al margen de la ley. Europa debe tomar cartas en el asunto, porque no se puede permitir que la democracia acabe por desaparecer en el corazón de Europa y de paso a dictadorzuelos de tres al cuarto.



