VALENCIA. – Mientras la mayoría de los hogares valencianos se preparan para las tradicionales reuniones familiares, la asociación Apostolado de la Divina Misericordia de la Archidiócesis de Valencia ultima los detalles de una misión que cumple ya una década: garantizar que nadie pase la Nochebuena en soledad o sin una cena digna en las calles de la capital del Turia.
Por décimo año consecutivo, la organización repartirá alrededor de cien menús completos diseñados específicamente para las personas sin hogar. La iniciativa busca romper la brecha de exclusión en unas fechas donde la soledad de quienes no tienen red familiar se hace más evidente.
Un menú con sello casero
La logística de esta cena especial no se limita a la entrega de alimentos, sino que apuesta por la calidad y el espíritu festivo. El menú de este año estará compuesto por:
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Primer plato: Ensaladilla rusa.
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Segundo plato: Pollo deshuesado con guarnición.
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Postre: Torrijas artesanales y dulces típicos navideños.
Más allá del alimento: el valor del encuentro
La jornada comenzará tras la celebración de la Santa Misa vespertina de la Vigilia de la Natividad. En ese momento, un grupo de voluntarios saldrá al encuentro de los «hermanos más pobres» en distintos puntos de Valencia y sus alrededores.
Desde la asociación subrayan que el objetivo principal no es solo paliar el hambre, sino ofrecer acompañamiento humano. «Nos sentaremos con ellos a la mesa para compartir la alegría y el diálogo que nace entre hermanos», explican los organizadores. Para el Apostolado, el gesto del abrazo y la escucha activa es tan fundamental como el propio sustento físico, buscando que la «Misericordia de Dios» se haga tangible en el asfalto.
Con esta iniciativa, el Apostolado de la Divina Misericordia reafirma su compromiso de trabajo ininterrumpido con los más vulnerables, recordando que, tras diez años, la verdadera esencia de la Navidad en Valencia también se encuentra en los rincones más humildes de la ciudad.















