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La organización agraria señala que la presentación frontal, decorada con rodajas de limón y referencias al tinto de verano, induce a error al consumidor al tratarse en realidad de una bebida refrescante aromatizada.
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Exige la retirada del envase o su reformulación, mientras critica que la cadena de supermercados baladí la responsabilidad remitiendo la queja al fabricante J. García Carrión.
VALÉNCIA — La Unió Llauradora i Ramadera ha elevado una denuncia formal ante la Dirección General de Consumo, dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, para alertar sobre una presunta práctica de etiquetado engañoso en el producto «Tinto de Verano Zero Limón Casón Histórico», distribuido en exclusiva en la red de supermercados Mercadona bajo su marca propia.
Según detalla la organización agraria, la controversia reside en el contraste entre el reclamo comercial del frontal del envase —donde destacan ilustraciones de limones cortados y menciones explícitas al tradicional tinto de verano— y la lista de ingredientes real ubicada en el reverso, donde no figura ni una sola gota de vino desalcoholizado ni de zumo de limón.
Un refresco con aromas y edulcorantes
Al revisar la composición del producto, los consumidores encuentran una mezcla a base de agua carbonatada, colorante (antocianinas), correctores de acidez, edulcorantes, estabilizantes y aromas. Aunque en el reverso se especifica en letra menor que se trata de una «bebida refrescante aromatizada, con edulcorantes, sin alcohol, sin azúcares», la organización considera que esta aclaración es insuficiente para compensar el impacto visual del anverso.
«El consumidor no debería tener que darle la vuelta a una botella para descubrir que el vino desalcoholizado y el zumo de limón que espera encontrar no aparecen entre sus ingredientes», denuncia Carles Peris, secretario general de LA UNIÓ.
Cruce de reproches entre distribuidor y fabricante
Antes de recurrir al Ministerio, LA UNIÓ solicitó explicaciones directamente a Mercadona el pasado mes de septiembre. La cadena de distribución eludió valorar los aspectos técnicos de la reclamación y se limitó a remitir la queja al fabricante del producto, la firma J. García Carrión.
Por su parte, el fabricante defendió la continuidad del etiquetado argumentando que la legislación vigente permite la elaboración de bebidas refrescantes a base de aromas y que no existe una receta legal normalizada que defina la composición obligatoria del tinto de verano.
Esta postura ha sido rechazada tajantemente por la organización agraria, que recrimina a Mercadona su falta de asunción de responsabilidades sobre los artículos que comercializa bajo sus firmas de distribución:
«Mercadona pone su marca, lo vende en sus tiendas y facilita su teléfono de atención al cliente, pero cuando pedimos explicaciones nos remite al fabricante. Una cadena que decide qué productos ofrece bajo su marca debe dar la cara cuando se cuestiona la información que reciben sus clientes», recrimina Peris.
Consumo evalúa posibles sanciones
La Dirección General de Consumo acusó recibo de la denuncia el pasado 13 de octubre e informó a LA UNIÓ de que ha abierto una fase de estudio. De constatarse indicios de infracción de la normativa de protección al consumidor, el organismo iniciará un expediente sancionador contra las partes implicadas.
Ante esta vía abierta, la organización agraria reclama la retirada inmediata de las botellas de los lineales hasta que se adopte una de estas dos soluciones:
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Reformular el producto: Incorporar vino desalcoholizado y zumo de limón real para adecuar el contenido a los reclamos visuales del envase.
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Modificar la presentación: Rediseñar la etiqueta y la denominación para que reflejen con total claridad que se trata exclusivamente de un refresco aromatizado.
En palabras finales de Carles Peris, el caso transciende el etiquetado e impacta directamente en el sector primario: «El nombre de nuestros productos agrarios no puede utilizarse como reclamo mientras se prescinde de las materias primas que les dan sentido. Las personas consumidoras merecen información clara y quienes producen la uva y los limones merecen respeto».
















