La Cátedra de Vivienda de la Universitat Politècnica de València sitúa el precio de la obra nueva en 4.575 euros por metro cuadrado, un 23,5% más en los últimos doce meses. La oferta analizada se reduce de 784 a solo 189 viviendas y el alquiler medio alcanza los 1.776 euros mensuales, una cantidad que exigiría ingresos familiares superiores a 5.300 euros para no dedicar más de un tercio de la renta.
Valencia, 19 de octubre de 2026. El mercado inmobiliario de Valencia atraviesa una situación marcada por el encarecimiento de la vivienda y la reducción de la oferta disponible, especialmente en el segmento de obra nueva.
Los últimos datos difundidos por la Cátedra de Vivienda de la Universitat Politècnica de València (UPV) muestran una evolución especialmente significativa: el precio del metro cuadrado de vivienda nueva se sitúa en 4.575 euros, frente a los aproximadamente 1.900 euros registrados en 2019.
La diferencia supone un incremento acumulado cercano al 141% en siete años.
Al mismo tiempo, la oferta de vivienda nueva recogida en el análisis ha descendido desde las 784 unidades disponibles hace siete años hasta las 189 actuales.
Esta reducción equivale aproximadamente al 75,9%.
El informe refleja así un mercado en el que comprar resulta cada vez más caro mientras disminuye considerablemente el número de viviendas nuevas disponibles.
La vivienda nueva sube un 23,5% en solo doce meses
Uno de los datos más relevantes del estudio es la evolución reciente del precio de la obra nueva.
Según la Cátedra de Vivienda de la UPV, el metro cuadrado alcanza actualmente los 4.575 euros en Valencia.
La cifra representa un incremento interanual del 23,5%.
Si se toma como referencia una vivienda de 90 metros cuadrados, el coste teórico calculado a partir de ese precio medio sería de 411.750 euros.
Para una vivienda de 80 metros cuadrados, el resultado alcanzaría los 366.000 euros.
Y un inmueble de 100 metros cuadrados supondría aproximadamente 457.500 euros.
Estos cálculos son orientativos y no incluyen impuestos, gastos de compraventa ni posibles diferencias entre superficie útil y construida.
Tampoco significan que todas las promociones de Valencia tengan exactamente el mismo precio.
De 1.900 a 4.575 euros por metro cuadrado desde 2019
La comparación histórica permite dimensionar el encarecimiento de la vivienda nueva.
En 2019, el precio de referencia difundido por la Cátedra se situaba en torno a los 1.900 euros por metro cuadrado.
En 2026 alcanza los 4.575 euros.
La diferencia es de 2.675 euros por metro cuadrado.
En términos porcentuales, representa una subida aproximada del 140,8%.
Para una vivienda teórica de 90 metros cuadrados, la diferencia entre aplicar ambos precios sería de 240.750 euros.
No se trata del seguimiento de una misma vivienda a lo largo del tiempo, sino de una comparación de los precios medios comunicados para dos momentos diferentes.
Aun así, la evolución refleja la magnitud del cambio experimentado por el mercado de obra nueva.
La oferta cae de 784 a solo 189 viviendas nuevas
El encarecimiento coincide con una reducción importante de la oferta.
Según los datos difundidos, actualmente hay 189 viviendas nuevas disponibles en la ciudad de Valencia dentro del ámbito analizado por la Cátedra.
Hace siete años se contabilizaban 784.
La diferencia supone 595 viviendas menos.
En términos porcentuales, representa una reducción del 75,9%.
Esto significa que la oferta actual equivale aproximadamente a una cuarta parte de la registrada en 2019.
La cifra debe interpretarse como el volumen de viviendas nuevas disponibles en el mercado estudiado, no como el número total de viviendas existentes en Valencia ni como la totalidad de las promociones futuras.
¿Por qué la escasez de vivienda presiona los precios?
La reducción de la oferta disponible puede intensificar la competencia entre compradores.
Cuando existe una demanda elevada y pocas viviendas en venta, los precios pueden experimentar presiones al alza.
Sin embargo, el mercado inmobiliario también depende de otros factores.
Entre ellos figuran el coste del suelo, la construcción, la financiación, la localización de las promociones y las características de las viviendas ofertadas.
Por tanto, la escasez constituye un elemento relevante, pero no permite atribuir automáticamente toda la subida del 23,5% a una única causa.
El área metropolitana tampoco escapa al encarecimiento
El problema no se limita al término municipal de Valencia.
Según la información difundida, la presión sobre los precios también afecta al área metropolitana.
La búsqueda de vivienda en municipios próximos se ha convertido en una alternativa para numerosos compradores que no encuentran opciones asequibles en la capital.
Sin embargo, el encarecimiento también se extiende a estas localidades.
La información disponible no aporta una tabla desglosada por municipios metropolitanos, por lo que no permite establecer comparaciones precisas entre ellos.
El alquiler medio alcanza los 1.776 euros mensuales
La situación del mercado del alquiler tampoco ofrece una alternativa sencilla para quienes no pueden acceder a la propiedad.
Según los datos de la Cátedra de Vivienda de la UPV difundidos por À Punt, el precio medio del alquiler en Valencia se sitúa en 1.776 euros mensuales.
Esta cantidad equivale a 21.312 euros anuales.
El dato muestra el elevado desembolso que puede representar alquilar una vivienda en la capital.
No obstante, es importante conocer la metodología del estudio: el precio medio de las viviendas anunciadas en alquiler no equivale necesariamente a lo que pagan todos los inquilinos con contratos vigentes.
¿Cuánto tendría que ganar una familia para alquilar?
Si se aplica como referencia que el alquiler no supere un tercio de los ingresos del hogar, una renta mensual de 1.776 euros exigiría disponer de aproximadamente 5.328 euros mensuales.
Esto equivale a 63.936 euros anuales de ingresos del hogar.
El cálculo permite dimensionar el esfuerzo económico necesario para afrontar el alquiler medio comunicado.
Una familia con ingresos mensuales de 3.000 euros tendría que dedicar el 59,2% de esa cantidad al alquiler.
Con ingresos de 2.500 euros, el esfuerzo ascendería al 71%.
Y con 2.000 euros mensuales, alcanzaría el 88,8%.
Estos porcentajes no incluyen suministros, alimentación, transporte ni otros gastos habituales.
La vivienda protegida mejora, pero continúa siendo insuficiente
El estudio también recoge una evolución favorable de la promoción de vivienda protegida.
Según las previsiones difundidas, 2026 podría finalizar con unas 680 viviendas protegidas, lo que representaría uno de los mejores resultados de los últimos años.
La información señala que la actualización de los precios del sector ha favorecido la construcción de este tipo de inmuebles.
Sin embargo, la oferta continúa siendo insuficiente para atender las necesidades residenciales.
Es importante distinguir entre viviendas protegidas previstas, iniciadas, terminadas y efectivamente entregadas.
La cifra de 680 corresponde a una previsión de cierre del ejercicio y no debe presentarse automáticamente como viviendas ya disponibles para sus adjudicatarios.
El contraste entre los proyectos anunciados y las viviendas disponibles
La reducción de la oferta de obra nueva coincide con los anuncios de nuevas promociones públicas y desarrollos urbanísticos.
El Ayuntamiento de Valencia ha comunicado la activación de 18 planes urbanísticos con capacidad prevista para aproximadamente 13.000 viviendas, de las que unas 3.000 serían públicas.
También ha reivindicado el impulso de 1.000 viviendas públicas, con 523 en construcción, según las cifras expuestas por el Gobierno municipal.
Por su parte, la Generalitat ha presentado el Plan Vive como una de sus principales iniciativas para aumentar la oferta residencial.
Sin embargo, estas cantidades corresponden a distintas fases de desarrollo.
Una vivienda prevista en un plan urbanístico no equivale a una vivienda terminada y disponible.
Por ello, los datos de la Cátedra de Vivienda y las cifras institucionales no deben sumarse ni compararse directamente sin distinguir sus respectivos conceptos.
La presión inmobiliaria y el riesgo de pobreza
El encarecimiento de la vivienda también tiene consecuencias sociales.
El informe El Estado de la Pobreza 2026, elaborado por EAPN, señala que el 55,9% de las personas que viven de alquiler a precio de mercado en la Comunitat Valenciana se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.
El mismo estudio recoge que la proporción de población residente en viviendas en propiedad ha descendido del 82,7% en 2008 al 74%.
Mientras tanto, el porcentaje de residentes en viviendas alquiladas se ha duplicado, pasando del 10,5% al 21%.
Estas cifras corresponden al conjunto autonómico y a indicadores diferentes de los utilizados por la UPV para analizar el mercado de Valencia capital.
No obstante, permiten contextualizar las dificultades de acceso residencial.
Una ciudad donde comprar y alquilar exige cada vez más recursos
Los datos de la Cátedra de Vivienda reflejan una situación especialmente exigente para quienes buscan residencia en Valencia.
El precio de la obra nueva supera los 4.500 euros por metro cuadrado y la oferta disponible se ha reducido de manera considerable.
Al mismo tiempo, el alquiler medio comunicado alcanza los 1.776 euros mensuales.
La mejora prevista de la vivienda protegida representa un avance, pero su impacto dependerá de la cantidad de inmuebles que finalmente lleguen al mercado y de sus condiciones de acceso.
Valencia afronta un problema de accesibilidad residencial que combina escasez de oferta, encarecimiento de la obra nueva y alquileres elevados. Los datos de la UPV muestran que el mercado de vivienda nueva ha perdido casi tres cuartas partes de su oferta disponible desde 2019 mientras sus precios han aumentado aproximadamente un 141%.
















