La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, y el alcalde de Palma de Mallorca, Jaime Martínez Llabrés, han acordado iniciar los trabajos para una posible candidatura transnacional ante la UNESCO que reconozca la arquitectura gótica de la Mediterránea Occidental como patrimonio de valor universal.




Ambas ciudades comparten un legado gótico de gran relevancia artística, histórica y cultural, con ejemplos emblemáticos que forman parte de su identidad urbana y de su proyección internacional.
Un proyecto común con dimensión internacional
La propuesta busca poner en valor el patrimonio gótico que conecta históricamente a los territorios del antiguo eje comercial mediterráneo. Valencia y Palma destacan por conservar construcciones civiles y religiosas de referencia, integradas en su tejido urbano y abiertas a la ciudadanía.
El acuerdo supone el primer paso para explorar una candidatura conjunta que refuerce la cooperación institucional y cultural entre ambas capitales mediterráneas.
Visita institucional y agenda cultural
El alcalde de Palma ha viajado a Valencia para asistir a la inauguración de la exposición “A media lumbre”, un proyecto conjunto del IVAM, el Casal Solleric, Es Baluard, el CDAN y el Museo Terra.
Durante su estancia, Jaime Martínez Llabrés firmó en el libro de honor del Ayuntamiento de Valencia, en un gesto simbólico que refuerza los lazos institucionales entre ambas ciudades.
Gótico mediterráneo como seña de identidad
El impulso a esta candidatura pone el foco en la arquitectura gótica desarrollada en el ámbito mediterráneo occidental, caracterizada por soluciones constructivas adaptadas al clima, la luz y la tradición comercial de la época.
El objetivo es que este patrimonio compartido obtenga un reconocimiento internacional que garantice su protección, difusión y conservación, al tiempo que refuerce la posición de Valencia y Palma como referentes culturales del Mediterráneo.
















