VALENCIA – Mientras el cambio climático multiplica la frecuencia de fenómenos extremos, quienes se encargan de predecirlos dicen basta. Los trabajadores de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) han convocado un ciclo de movilizaciones en toda España para denunciar una situación laboral que califican de insostenible. En Valencia, epicentro de la actualidad meteorológica reciente, la concentración tendrá lugar el próximo 17 de febrero frente a la sede regional.
Bajo el lema de una plantilla «insuficiente», los sindicatos mayoritarios (CCOO, UGT y CSIF) denuncian un organismo al límite. El conflicto no es solo salarial; es una cuestión de estructura y derechos básicos que, según los representantes de los trabajadores, pone en jaque la operatividad de un servicio público esencial para la seguridad ciudadana.
Disponibilidad total, compensación cero
El núcleo de la protesta reside en el régimen de trabajo actual. Según el comunicado conjunto de las centrales sindicales, más de la mitad de la plantilla vive bajo un régimen de disponibilidad horaria total. En la práctica, esto supone estar localizables y dispuestos a incorporarse al puesto en cualquier momento, una exigencia que no cuenta con «ningún tipo de compensación económica ni de descanso».
Los sindicatos exigen el desbloqueo inmediato de las negociaciones para un nuevo reglamento de horarios. Reclaman que se reconozca la «penosidad real» y la «especificidad técnica» de sus puestos mediante el pago de horas extra o retribuciones por disponibilidad permanente.
«No se puede sostener un servicio crítico sobre la buena voluntad y el agotamiento de los técnicos», señalan fuentes sindicales.
El conflicto del teletrabajo y los nuevos turnos
A la precariedad horaria se suma un nuevo frente de batalla: la limitación del trabajo a distancia. La dirección de la AEMET pretende reducir el teletrabajo en los centros del Sistema Nacional de Predicción, una medida que los empleados rechazan de pleno.
Por su parte, fuentes de la AEMET consultadas por la agencia Europa Press sostienen que los cambios son necesarios para la modernización del servicio. Según la dirección, la eliminación de los turnos de 24 horas y el ajuste del teletrabajo se implementarán en primavera, coincidiendo con la incorporación de una nueva promoción de funcionarios. Sin embargo, para los trabajadores, estas incorporaciones son un «parche» que no resuelve el problema estructural de fondo.
Un calendario de presión con la vista en Madrid
Las movilizaciones no son un hecho aislado. La hoja de ruta de los sindicatos es clara:
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Inicio: Concentraciones frente a la sede central en Madrid.
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17 de febrero: Protesta en la sede de Valencia.
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19 de febrero: Movilizaciones en Sevilla.
Si el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) no ofrece soluciones concretas, los sindicatos amenazan con una «gran concentración» final ante las puertas del ministerio en Madrid.
Una tregua de última hora
A pesar de la tensión, parece haberse abierto una pequeña rendija para la diplomacia. El sindicato CSIF ha confirmado que el Ministerio ha convocado a los representantes de los trabajadores a una reunión de urgencia el próximo lunes 16 de febrero.
Este encuentro será clave: se producirá apenas 24 horas antes de la protesta en Valencia. De las propuestas que el Gobierno ponga sobre la mesa dependerá que el conflicto se rebaje o que los «centinelas del tiempo» decidan elevar la intensidad de su protesta en un año donde la precisión meteorológica es más vital que nunca.
















