VALENCIA | 4 de marzo de 2026 — El Ayuntamiento de Valencia ha dado el paso definitivo para garantizar la continuidad del mayor símbolo de la identidad valenciana. La Concejalía de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales ha sacado a licitación la elaboración de una nueva réplica de la Real Senyera, con un presupuesto base de 185.000 euros (IVA incluido). El objetivo es que esta nueva enseña esté lista para desfilar en la Procesión Cívica del 9 d’Octubre de 2027, relevando así a la actual réplica que el próximo año cumplirá un siglo de historia.
Un relevo necesario por conservación
La decisión responde al desgaste acumulado por la actual Real Senyera, confeccionada en 1928 por Eduardo Sanchis Romero. Según los informes técnicos del Instituto Valenciano de Conservación, Restauración e Investigación (IVCR+i), la pieza presenta un estado de conservación «preocupante» tras décadas de exposición y uso en actos oficiales.
El concejal José Luis Moreno ha recordado que la historia se repite: «Al igual que en 1927 se decidió retirar la bandera original de 1545 para preservarla en el Museo Histórico Municipal, hoy nos vemos en la obligación de proteger la réplica de 1928, que ha servido a la ciudad con honor durante casi cien años».
Fidelidad histórica y mejoras ergonómicas
El pliego de condiciones de la licitación es extremadamente riguroso. La empresa adjudicataria deberá realizar una rehabilitación integral que incluya la bandera (textil, bordados, cordones y esclavina), el asta y el tahalí (el soporte para portarla). Se exige el uso de materiales idénticos a los históricos y una ejecución técnica basada en el estudio de Global Geomática realizado en 2023, que documentó mediante tecnología de precisión cada detalle de la enseña.
Aunque la estética será una copia exacta de la tradición —respetando los patrones manuales de 1545 y 1928—, el Ayuntamiento ha introducido tres innovaciones técnicas para mejorar la funcionalidad y seguridad del símbolo:
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Reducción de peso: El mástil se fabricará en una madera más ligera que la actual para facilitar su manejo durante el largo recorrido de la Procesión Cívica.
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Asa regulable: Se incorporará un sistema de anclaje oculto en el asta que permitirá ajustar la altura del asa según la estatura de la autoridad encargada de portarla cada año.
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Protección en el balcón: Se instalará un vástago escamoteable en la parte superior del asta para separar la cuerda de la bandera durante su descenso vertical desde el balcón del Ayuntamiento, evitando así los roces que históricamente han dañado los flecos y la esclavina.
El «Rat Penat» original permanecerá
Un detalle de gran valor patrimonial es que el conjunto no será totalmente nuevo. El remate superior de plata, que representa el yelmo coronado y el dragón alado (rat penat), seguirá siendo el original de 1545. Técnicos del Servicio de Patrimonio Histórico serán los encargados de realizar el ajuste final de esta pieza histórica sobre el nuevo mástil una vez que la adjudicataria entregue el resto del conjunto.
Con esta licitación, Valencia no solo protege un objeto de incalculable valor artístico y textil, sino que asegura que su «bandera privativa» —aquella que en el medievo encabezaba las milicias urbanas en defensa de los fueros— siga recorriendo las calles de la ciudad con la dignidad y el esplendor que exige su historia.
















