GANDIA – 22 de marzo de 2026
La ciudad de Gandia ha despertado hoy bajo un cielo que amenaza con el azahar de la primavera y el eco persistente de los parches de piel. La Semana Santa de Gandia, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, ha inaugurado oficialmente su calendario de actos para este 2026, consolidándose como uno de los epicentros de la devoción y el patrimonio cultural en el Mediterráneo.
La jornada, marcada por una afluencia masiva de visitantes y vecinos, ha tenido dos pilares fundamentales: la palabra solemne en el Palacio Ducal y el estallido rítmico de la tamborrada que ha recorrido las principales arterias de la ciudad ducal.
Un pregón de introspección y compromiso
El acto institucional por excelencia tuvo lugar en la mañana de hoy con el Pregón de la Semana Santa. Este año, la responsabilidad de anunciar la llegada de los días grandes recayó en Fernando Ramón Casas, obispo auxiliar de Valencia. En un discurso cargado de lirismo pero también de calado social, Casas destacó la singularidad de la celebración gandiense, subrayando que «la Semana Santa no es solo un museo vivo de arte sacro, sino un recordatorio vigente de la solidaridad humana».
El pregonero hizo especial énfasis en el papel de las 18 hermandades de la ciudad, instándolas a mantener viva la llama de la caridad en un mundo cada vez más convulso. «Gandia no solo procesiona imágenes; procesiona esperanza», afirmó ante una audiencia que incluía a la Madrina de la Semana Santa, las autoridades municipales y los Hermanos Mayores de todas las congregaciones.
El estruendo que une a la ciudad
Si el pregón fue la pausa y la reflexión, la tarde fue el escenario del fervor sonoro. La Tamborrada, que ya se ha convertido en un emblema de la identidad local, congregó a cientos de percusionistas de diversas cofradías. El desfile comenzó en la Plaza del Prado, avanzando como una marea de túnicas y ritmos marciales hacia la Plaza Mayor.
Este acto, que cada año gana más adeptos, simboliza el «romper de la hora», un eco que, según los organizadores, busca despertar las conciencias y anunciar que el tiempo ordinario se detiene para dar paso a lo sagrado. La coordinación de los grupos de tambores y bombos fue impecable, dejando una imagen de unidad que los turistas capturaron en una plaza que rozaba el lleno absoluto.
Un año clave para el Turismo Nacional
La Junta Mayor de Hermandades de Semana Santa ha señalado que las expectativas para este año son excepcionales. Con una ocupación hotelera que ya supera el 90% en el centro histórico y la zona de la playa, la festividad reafirma su estatus de Fiesta de Interés Turístico Nacional.
«La Semana Santa es el evento que mejor combina nuestras raíces Borja con el sentimiento popular», comentaron fuentes de la Concejalía de Turismo. «Es una inversión en cultura que posiciona a Gandia internacionalmente».
A partir de mañana, la ciudad entrará en una espiral de actos litúrgicos, traslados de imágenes y procesiones que culminarán con el emotivo encuentro del Domingo de Resurrección. Por ahora, el pulso de Gandia late al ritmo de los tambores, en una mezcla perfecta de solemnidad y estruendo que promete una edición histórica.




















