Uno de los puntos limpios del Mercado Central, el que está junto a la entrada principal del mismo lleva con la puerta rota desde hace tres meses y ahora almacena carros de la compra. Este punto es donde los vendedores depositan la basura que arrojan a través de unos huecos a los contenedores que se encuentran en el piso justo debajo, en el sótano. Aunque se separa entre basura orgánica, cartón y papel y otros reciclajes, a este medio no le consta que entre más de un camión de basuras diferente al sótano, es más, por la estrecha puerta sólo cabe un camión de reducidas dimensiones, así que parece que el mismo camión recoge la basura separada.
No parece muy higiénico que donde se tira la basura, y por tanto puede caer restos de la misma, estén almacenados carros de la compra, pero ya sabemos que la gestión de esta joya alimentaria y arquitectónica de los valencianos hace aguas por todos lados, así la extraña asociación que continúa llevando la gestión junto con la gerente elegida a dedo, gestión en precario desde 2018, y ya llevan 8 años así, de manera irregular, es conocedora de que la puerta no cierra y está rota desde hace tres meses: la solución dada a los vendedores: que la dejen abierta de par en par.
Los vendedores cercanos se niegan a que se quede abierta y esta semana algunos han tenido roces con la gerente que defiende que se quede abierta, oliendo a basura los pasillos cercanos, y los comerciantes cercanos apuestan porque si no se arregla se clausure hasta que se arregle la puerta este punto «limpio».
Ha tenido que intervenir Sanidad
Ante la negativa de la gerencia y de la asociación, ha tenido que ser los funcionarios municipales los que han intervenido y ha acudido sanidad a elevar acta de la situación, instando a la reparación urgente de la puerta y mientras tanto a cerrar ese cuarto de basuras hasta que se solvente la situación.
Una situación de total abandono de las instalaciones conocida por la Concejalía de mercados y por el concejal, Santiago Ballester, que 3 años después se sigue negando a reunirse con otras asociaciones que no sean la uqe lleva la gestión en precario. Así, han sido numerosas las misivas enviadas desde la Asociacion de Comerciantes y Empleados del Mercado Central y Centro de Valencia La Cotorra, y también desde la Asociación de los Mercados Municipales de la Comunitat Valenciana, que tienen asociados en el Mercado Central, pero que el concejal margina una y otra vez.
Ballester sólo se reúne con la extraña asociación que lleva la gestión en precario ya 8 años, y cuyas irregularidades se cuentan por decenas estos últimos años, y en cambio, margina y se niega a reunirse con otras asociaciones presentes en el Mercado Central, comportándose quan criatura recién nacida, negando la realidad y mirando a otro lado, perjudicando al Mercado y sus vendedores una y otra vez en favor de una asociación que múltiples colectivos han pedido se le quite la gestión y se remunicipalice, ya que esta asociación ni siquiera informa ni permite hablar a los no asociados y la legalidad y democracia parecen ser un espejismo en la misma.

El Mercado Central, la joya gastronómica y arquitectónica más abandonada que siempre gracias a un concejal que ni está ni se le espera, ya que se niega a hablar con nadie que no le ría las gracias, los palmeros, que además fueron palmeros también de los anteriores gobernantes, y se cambian de chaqueta a su conveniencia, esos son los compañeros y amigos que ha elegido Santiago Ballester, los que se rieron cuando Rita Barberá falleció, los que perdían el culo por Galiana y ahora hacen palmas a Ballester… demostrando el concejal no tener demasiada inteligencia y menos picardía política…pero es lo que hay..hay un dicho en valenciano que podría resumir la situación, y a buen entendedor, pocas palabras basta:
«D’a on no n’hi ha, no se pot traure»

















