VALENCIA | 31/03/2026 – Lo que debía ser el inicio de una movilización reivindicativa por la educación pública se ha convertido, desde primera hora de este mediodía, en una ratonera de metal, gritos y cláxones. La tercera jornada de huelga docente de la legislatura ha arrancado en Valencia con un escenario de caos absoluto en la Plaza de San Agustín, el punto neurálgico de la convocatoria, debido a la falta de un dispositivo de tráfico que segregara a manifestantes de vehículos.
Atrapados entre pancartas y autobuses
A pesar de que la manifestación estaba comunicada oficialmente y convocada a las 12:00 horas, el Ayuntamiento de Valencia no había procedido al corte de las vías principales que desembocan en la plaza. El resultado ha sido una mezcla crítica: miles de docentes y estudiantes invadiendo la calzada mientras autobuses de la EMT y vehículos particulares intentaban avanzar por las calles Xàtiva y Guillem de Castro.
«Es una irresponsabilidad manifiesta», denunciaba uno de los portavoces sindicales a pie de calle. «Sabían que veníamos miles de personas de toda la provincia y no han movido un solo cono hasta que la situación ha sido insostenible y peligrosa».
Polémica y reproches al Consistorio Municipal de Valencia
La tensión ha subido de tono cuando algunos conductores, atrapados en el embotellamiento, han comenzado a encararse con los manifestantes que bloqueaban el paso. La Policía Local ha tenido que intervenir de urgencia para improvisar desvíos que no estaban previstos en el plan de movilidad de la jornada, lo que ha generado un efecto dominó de retenciones que ha llegado hasta la Gran Vía.
Desde la oposición municipal ya se han pedido explicaciones urgentes al equipo de gobierno, calificando la gestión de la movilidad de hoy como un «castigo deliberado o una negligencia grave» ante una protesta laboral. Fuentes del sector educativo sugieren que la falta de previsión responde a un intento de invisibilizar la magnitud de la huelga, aunque el efecto ha sido el contrario: un centro colapsado que ha puesto el foco en la gestión del Ayuntamiento.
Desde el Ajuntament de Valencia se ha asegurado que se procederá a incoar expediente sancionador a los manifestantes y en su caso a los organizadores, mientras los organizadores aseguran que la convocatoria estaba clara y así se comunicó a la Delegación del Gobierno.
Reivindicaciones en segundo plano
A pesar del desorden inicial, la marcha ha logrado finalmente enfilar la calle Colón bajo consignas como «menos ratios y más salarios» y críticas directas a la Conselleria de Educación por la «nula voluntad de negociación». Sin embargo, el debate político de las próximas horas no solo estará en las aulas vacías, sino en los despachos de la Concejalía de Movilidad por el colapso de una ciudad que hoy, a mediodía, se quedó completamente bloqueada.
Nota del editor: Los servicios de emergencia han reportado dificultades para transitar por el anillo centro durante más de una hora, aunque no se han registrado incidentes personales de gravedad.


















