VALENCIA – El aroma a azahar de la capital valenciana se mezcla estos días con el perfume del rebujito y el «pescaíto» frito. La Federación de Entidades Culturales Andaluzas en la Comunidad Valenciana (FECA-CV) ha dado el pistoletazo de salida a la XXXII Feria Andaluza de Valencia, una cita que ya es tradición imprescindible en el calendario local y que, un año más, sitúa su epicentro entre los emblemáticos puentes de la Exposición y de las Flores.
Desde el 24 de abril y hasta el próximo 3 de mayo, el antiguo cauce del río Turia abandona su habitual sobriedad verde para vestirse de lunares y luces de colores. Esta edición, la número treinta y dos, no es una más; representa la consolidación de un hermanamiento cultural que une a los miles de andaluces residentes en la autonomía con una sociedad valenciana que ha adoptado las sevillanas como parte de su propio ADN festivo.
Un programa que late al ritmo del sur
La inauguración oficial, marcada por el tradicional encendido del «Alumbrao», abre las puertas a diez días de actividad frenética. Según han confirmado los organizadores, el recinto cuenta con una infraestructura que alberga casetas de las distintas asociaciones vinculadas a la FECA-CV, donde la hospitalidad es la norma.
El programa de este año destaca por su variedad:
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Actuaciones en directo: Grupos de flamenco, cuadros de baile regionales y solistas de copla se turnarán en el escenario principal para ofrecer espectáculos gratuitos cada tarde y noche.
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Gastronomía auténtica: Los visitantes podrán degustar productos traídos directamente desde Andalucía, con especial protagonismo del jamón ibérico, las tortillitas de camarones y el vino fino.
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Exhibiciones ecuestres: Uno de los mayores atractivos visuales serán los desfiles de caballos y carruajes, que aportarán la elegancia del arte ecuestre andaluz al paisaje urbano de Valencia.
Impacto cultural y económico
La Feria Andaluza no es solo un oasis de ocio. Para la ciudad, supone un motor económico relevante. Se espera que más de 200.000 personas transiten por el recinto durante la semana, lo que genera un impacto positivo en los sectores de la restauración y el transporte local.
«Esta feria es el escaparate de nuestras raíces, pero también una mano tendida a Valencia», explican fuentes de la FECA-CV. La ubicación estratégica, bajo la mirada de la «Peineta» (Puente de la Exposición) de Calatrava, facilita que tanto turistas como vecinos se acerquen a disfrutar de un ambiente que destaca por su seguridad y carácter familiar.
El calendario de la festividad

El evento se extenderá durante dos fines de semana, permitiendo que la afluencia se reparta de forma escalonada. El puente del 1 de mayo se perfila como el plato fuerte de la edición, con eventos especiales dedicados a los más pequeños y concursos de baile que premiarán la destreza de las academias locales.
La organización ha hecho un llamamiento al uso del transporte público, dada la céntrica ubicación del recinto y la gran afluencia de público que se prevé en las horas punta del fin de semana.
Con el cauce del Turia convertido en un rincón de Triana o de la Feria de Abril, Valencia vuelve a demostrar que su capacidad de acogida no tiene límites. La música no dejará de sonar hasta el 3 de mayo, recordando que, aunque el mar que baña estas tierras sea el Mediterráneo, el corazón de la ciudad también sabe latir al ritmo del Guadalquivir.
















