El sindicato CSIF ha alzado la voz ante una situación que califica de «inasumible» y «deplorable» en el centro de especialidades de la calle Alboraya, en Valencia. La avería del único ascensor del recinto, que permanece fuera de servicio desde el pasado año, está obligando a profesionales y pacientes a situaciones extremas, donde la atención sanitaria se presta en la misma entrada del edificio ante la imposibilidad de acceder a las consultas superiores.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha urgido a la Conselleria de Sanidad a tomar medidas inmediatas, advirtiendo que la falta de accesibilidad está vulnerando derechos básicos de los pacientes y comprometiendo gravemente la calidad del servicio.



Atención en el vestíbulo y derivaciones al hospital
El impacto de esta avería es especialmente crítico en dos áreas fundamentales:
- Fisioterapia y Rehabilitación (2ª planta): La situación ha llegado al extremo de que los fisioterapeutas deben bajar a la entrada del edificio para explicar verbalmente los ejercicios a los pacientes que no pueden subir a la sala habilitada. CSIF subraya que este método es «del todo insuficiente» para una recuperación efectiva, obligando además a derivar los casos graves al Hospital Clínico, lo que incrementa innecesariamente la saturación en dicho hospital.
- Atención a la Maternidad (1ª planta): Las embarazadas y madres primerizas encuentran barreras infranqueables para acceder a la consulta de la matrona. El sindicato denuncia que esto supone una vulneración directa del derecho a recibir una atención prenatal y postnatal «digna y accesible».
Un año sin ascensor y soluciones que no llegan
La gravedad del asunto se multiplica al analizar los plazos. Según ha trasladado la dirección del centro al sindicato, la avería no se solucionará hasta el próximo mes de junio. Esto supondría que el ascensor habría estado inoperativo durante un año entero, un periodo que CSIF considera «inasumible» para un servicio público esencial.
La organización sindical es tajante: «La situación resulta inaceptable e impide ofrecer la atención adecuada a los pacientes», exigiendo la reparación inmediata o la sustitución del elevador sin más dilaciones.
Riesgos operativos y de imagen
Además de la afectación directa a los pacientes, el mal funcionamiento de las instalaciones está generando problemas logísticos importantes:
- Suministros médicos: La acumulación de pedidos de almacén y material sanitario en la entrada principal, al no poder ser trasladados a sus ubicaciones correctas, dificulta el tránsito.
- Seguridad: El sindicato advierte que esta acumulación de cajas en la entrada supone un obstáculo físico que genera un riesgo para la seguridad de los usuarios y proyecta una «imagen deplorable de la sanidad pública».
Con esta denuncia, CSIF espera una respuesta urgente por parte de la Conselleria para garantizar que un centro de especialidades tan concurrido recupere su plena operatividad y dignidad en el servicio, poniendo fin a una situación que, tras meses de espera, ha superado todos los límites tolerables.
















