La huelga indefinida de la enseñanza pública no universitaria en la Comunitat Valenciana no gira únicamente alrededor de una subida salarial.
Detrás del conflicto existe una plataforma reivindicativa mucho más amplia que incluye más de cuarenta medidas relacionadas con:
- ratios,
- infraestructuras,
- plantillas,
- burocracia,
- condiciones laborales,
- inclusión educativa
- y política lingüística.
Los sindicatos resumen sus demandas en seis grandes bloques que reflejan el creciente malestar del profesorado valenciano tras años de tensión acumulada en el sistema educativo.

Menos alumnos por aula
Una de las principales reclamaciones es la reducción drástica de las ratios.
Los sindicatos piden pasar de:
- 25 alumnos por clase en Infantil y Primaria
a: - un máximo de 15 estudiantes.
En Secundaria y Bachillerato reclaman reducir las aulas:
- de 30 y 25 alumnos actuales
a: - no más de 20 estudiantes.
El profesorado considera que las ratios actuales dificultan:
- la atención personalizada,
- la inclusión,
- y el control real del aula.
Más docentes y refuerzo de inclusión
La plataforma sindical también exige:
- crear 2.000 nuevas plazas docentes,
- reforzar el personal especializado en necesidades educativas especiales,
- y mejorar la atención al alumnado vulnerable.
Entre las peticiones destacan:
- sustituciones inmediatas de bajas,
- más profesionales PAE,
- reducción de horas lectivas,
- y mejoras laborales para mayores de 55 años.
Recuperar poder adquisitivo
El conflicto salarial es otro de los grandes detonantes de la huelga.
Los sindicatos denuncian que:
- la parte autonómica del sueldo docente lleva prácticamente congelada desde hace 19 años.
Por ello reclaman:
- recuperar un 20% del poder adquisitivo perdido,
- revisión automática ligada al IPC,
- recuperación íntegra de las pagas extra,
- y mejoras para el profesorado interino.
También piden:
- cobrar el verano completo cuando se hayan trabajado al menos 150 días,
- y compensaciones por participar en tribunales de oposiciones.
Menos burocracia en los centros
Otra de las grandes quejas del profesorado es la sobrecarga administrativa.
Los docentes aseguran que:
- informes,
- plataformas digitales,
- documentación duplicada
- y trámites constantes
les restan tiempo para enseñar.
Por eso reclaman una “desburocratización” del sistema educativo inspirada en modelos como el de Asturias, donde se han simplificado procesos administrativos.
Centros más modernos y adaptados al clima
Las infraestructuras escolares son otro punto central del conflicto.
El profesorado exige:
- climatización adecuada,
- medidas contra el calor extremo,
- renovación de instalaciones,
- y aceleración de obras pendientes.
También reclaman culminar proyectos del plan:
- Plan Edificant
y agilizar la reconstrucción de centros afectados por la dana.
Más protección del valenciano
La cuestión lingüística también ocupa un lugar importante dentro de las reivindicaciones.
Los sindicatos reclaman:
- reforzar el valenciano como lengua de cohesión,
- garantizar un modelo plurilingüe equilibrado,
- y revisar o derogar la ley de libertad educativa impulsada durante la etapa de José Antonio Rovira.
Además, exigen:
- retirar la exclusión de autores catalanes y baleares del currículo de Bachillerato.
Qué responde la Conselleria
La Conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana sostiene que ya ha realizado avances importantes en los últimos años.
El departamento dirigido por Carmen Ortí afirma haber:
- incorporado 8.000 docentes,
- destinado 160 millones a modernización de centros,
- reducido burocracia,
- y reforzado la atención psicológica en colegios e institutos.
En el plano económico, la Generalitat propone:
- una subida progresiva de 75 euros brutos mensuales,
una cifra que los sindicatos consideran claramente insuficiente.
Un conflicto que va mucho más allá del salario
La huelga educativa valenciana se ha convertido ya en mucho más que una negociación económica.
Detrás de las protestas aparece un debate profundo sobre:
- el modelo educativo,
- la carga laboral del profesorado,
- la inclusión,
- el estado de las infraestructuras,
- y el futuro lingüístico de la escuela pública valenciana.
Mientras continúan las movilizaciones y el choque entre sindicatos y Generalitat, miles de familias valencianas siguen pendientes de una negociación que, por ahora, continúa completamente bloqueada.
















