Quince años después de las históricas protestas del 15M, muchos de sus protagonistas consideran que las causas que llevaron a miles de personas a ocupar plazas y calles siguen todavía presentes, aunque ahora el gran detonante social podría ser la crisis de la vivienda.
Así lo defienden varios participantes y analistas del movimiento surgido en mayo de 2011, que ven en el acceso a la vivienda el principal motivo capaz de volver a movilizar a una parte importante de la ciudadanía.
“Las demandas del 15M siguen sobre la mesa”
El movimiento 15M nació en plena crisis económica bajo lemas como:
- “Lo llaman democracia y no lo es”.
- “Dormíamos, despertamos”.
Las protestas comenzaron el 15 de mayo de 2011 y derivaron en grandes acampadas ciudadanas, especialmente en:
- La Puerta del Sol de Madrid.
- Plaza Catalunya en Barcelona.
- La plaza del Ayuntamiento de Valencia y otros puntos del país.
Quince años después, la historiadora Julia Ramírez-Blanco considera que:
“La mayor parte de las demandas del 15M continúan todavía sobre la mesa”.
La vivienda aparece como la nueva gran preocupación
Varios de los impulsores del movimiento coinciden en que el problema de la vivienda se ha convertido en el principal símbolo del malestar social actual.
Fabio Gándara, uno de los organizadores de las protestas de 2011, asegura:
“Querría un 15M de la vivienda que vuelva a unir a gran parte de la ciudadanía”.
La dificultad para:
- Comprar una vivienda.
- Acceder a alquileres asequibles.
- Emanciparse.
- Afrontar hipotecas.
ha situado el problema habitacional en el centro del debate político y social.
El legado del 15M sigue vivo
Los participantes destacan que el 15M dejó importantes consecuencias:
- Nuevos movimientos sociales.
- Plataformas ciudadanas.
- Redes de activismo.
- Cambios en el debate político.
Entre los ejemplos más citados aparece:
- La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).
También consideran que el movimiento ayudó a impulsar nuevas fuerzas políticas y a cambiar parte del panorama institucional español.
Críticas a los partidos nacidos tras el movimiento
Sin embargo, algunos protagonistas del 15M creen que parte de los proyectos políticos surgidos posteriormente terminaron alejándose del espíritu inicial.
“Acabaron replicando vicios de la vieja política”, lamentan algunos de sus impulsores.
La periodista Marta G. Franco defiende ahora la necesidad de:
- Recuperar espacios de participación ciudadana.
- Impulsar movimientos más allá de los partidos.
- Volver a generar movilización social transversal.
“Haría falta otro 15M”
Gemma García, participante en las asambleas de Sol, considera que:
“La situación de la vivienda está peor que nunca”.
Y cree que sería necesario:
- Un nuevo movimiento ciudadano.
- No como copia exacta del 15M.
- Pero sí con el mismo espíritu de movilización colectiva.
El riesgo de la polarización
Algunos analistas advierten además de que el contexto político actual es muy diferente al de 2011.
El profesor Guillermo Fernández, de la Universidad Carlos III, considera que la vivienda podría convertirse en un nuevo eje de movilización “rupturista”, aunque alerta de que el malestar social también está siendo canalizado hoy por:
- Discursos populistas.
- Polarización política.
- Confrontación ideológica constante.
Un aniversario que reabre el debate social
El aniversario del 15M vuelve a poner sobre la mesa debates que siguen plenamente vigentes:
- Precariedad.
- Acceso a la vivienda.
- Desigualdad.
- Participación ciudadana.
- Desafección política.
Quince años después de aquellas acampadas que marcaron una generación, muchos de sus protagonistas creen que las razones que llevaron a protestar no han desaparecido, sino que han evolucionado hacia nuevos problemas sociales que siguen afectando especialmente a jóvenes y clases medias.
















