El Ayuntamiento de Valencia ha dado luz verde al Valencia CF para que sea el encargado de desarrollar el proyecto urbanístico del solar del viejo Mestalla, donde está prevista la construcción de unas 500 viviendas y varios edificios de gran altura. El club espera obtener cerca de 150 millones de euros con la futura venta de los terrenos.
El movimiento supone un nuevo avance en una de las operaciones urbanísticas más importantes de la ciudad en las últimas décadas y permitirá al club asumir la gestión del Programa de Actuación Integrada (PAI) previsto para los terrenos que actualmente ocupa el histórico estadio de la avenida de Aragón.
El Valencia podrá convertirse en agente urbanizador
La entidad valencianista solicitó al Ayuntamiento en noviembre de 2025 la admisión a trámite del programa urbanístico y la petición fue validada el pasado 12 de junio.
A partir de ahora, el club dispone de un plazo de tres meses para presentar la alternativa técnica y la propuesta jurídico-económica del proyecto.
La legislación urbanística valenciana exige poseer más del 60% del suelo afectado para poder impulsar este tipo de iniciativas y el Valencia CF supera ampliamente este requisito al ser propietario de prácticamente el 99% de los terrenos.
Una vez el pleno municipal apruebe definitivamente la propuesta, el club se convertirá en agente urbanizador, aunque deberá cumplir previamente varios compromisos vinculados al nuevo estadio.
Las obras del Nou Mestalla serán una condición imprescindible
El Ayuntamiento ha vinculado el desarrollo urbanístico del viejo Mestalla al cumplimiento de varios hitos por parte del Valencia.
Entre ellos destacan:
- La finalización de las obras del Nou Mestalla.
- La ejecución de la urbanización del entorno del nuevo estadio en la avenida de las Cortes Valencianas.
Solo cuando ambas actuaciones estén concluidas podrá iniciarse el desarrollo definitivo del antiguo recinto deportivo.
El club sigue buscando comprador para los terrenos
Paralelamente, el Valencia mantiene abierto el proceso de venta del solar mediante una subasta privada dirigida a grandes promotoras e inversores nacionales e internacionales.
El objetivo del club es cerrar la operación por una cantidad cercana a los 150 millones de euros, una cifra considerada clave para mejorar la situación financiera de la entidad y afrontar los últimos costes de construcción del Nou Mestalla.
Las previsiones apuntan a que la venta podría formalizarse entre finales de 2026 y principios de 2027, pocos meses antes del traslado definitivo al nuevo estadio.
Siete edificios y torres de hasta 29 alturas
El proyecto urbanístico contempla la construcción de siete edificios de entre 16 y 29 plantas que transformarán completamente el entorno del actual estadio.
La torre principal será la más alta del complejo y se levantará sobre la zona que actualmente ocupa el Gol Norte.
Además, está prevista la construcción de otras dos torres de 22 plantas orientadas hacia la avenida de Aragón.
El conjunto residencial incluirá aproximadamente:
- 500 viviendas.
- Espacios comerciales y terciarios.
- Nuevas zonas urbanizadas y espacios públicos.
No habrá viviendas protegidas
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es que no se contempla la construcción de viviendas de protección pública.
La razón es que el ámbito urbanístico se encuentra clasificado como suelo urbano consolidado, una circunstancia que exime legalmente de reservar parte de la edificabilidad para vivienda protegida.
Más comercio a pie de calle y menos espacios subterráneos
El diseño definitivo también introduce cambios respecto a las primeras propuestas planteadas hace años.
Las galerías comerciales previstas inicialmente bajo rasante desaparecerán y serán sustituidas por locales comerciales a pie de calle, siguiendo modelos urbanos más abiertos y orientados al peatón.
Según la documentación urbanística, el proyecto reservará:
- 12.816 metros cuadrados para uso residencial.
- 23.345 metros cuadrados para actividades terciarias y comerciales.
Uno de los solares más codiciados de Valencia
La ubicación del viejo Mestalla convierte la operación en una de las más atractivas del mercado inmobiliario valenciano.
Situado entre la avenida de Aragón, Blasco Ibáñez y la Alameda, el terreno ocupa una posición estratégica en una de las zonas con mayor demanda residencial y comercial de la ciudad.
Su transformación supondrá el final de casi un siglo de historia del estadio inaugurado en 1923 y, al mismo tiempo, dará lugar a un nuevo barrio vertical que cambiará para siempre el skyline del este de Valencia.
La operación urbanística del viejo Mestalla y la finalización del Nou Mestalla continúan así avanzando de forma paralela, en un calendario que el club espera culminar definitivamente durante el año 2027
















