El Ayuntamiento avanza en la rehabilitación integral de la Alqueria d’Albors
El Ayuntamiento de Valencia, a través de la Delegación de Acción Cultural, ha adjudicado el contrato de ejecución de los trabajos previos a la rehabilitación integral de la Alqueria d’Albors. La adjudicación se ha efectuado mediante contrato menor por un importe de 45.739 euros (IVA incluido), y permitirá acometer los trabajos previos a la actuaciónd e recuperación del inmueble, “atendiendo a sus relevantes valores patrimoniales, históricos y paisajísticos”, tal como se señala en la documentación del contrato.
El objetivo de esta actuación es adecuar el edificio de la Alqueria d’Albors para que pueda ser destinado a Biblioteca Municipal, un uso que responde a una demanda histórica del vecindario de Orriols. Hay que tener en cuenta que este barrio carece actualmente de un equipamiento bibliotecario adaptado a las necesidades funcionales y tecnológicas que requieren los espacios bibliotecarios contemporáneos.
Tal como ha señalado el concejal de Patrimonio y Acción Cultural, José Luis Moreno, “esta adecuación del espacio es el primer paso para la ampliación de la biblioteca del barrio de Orriols, una nueva infraestructura que permitirá a los vecinos disfrutar de un equipamiento cultural adaptado a las necesidades de los usuarios”. “Este es un impulso más –ha añadido el edil- para que sea una realidad el proyecto de ampliación de un espacio en el que se prevé llevar a cabo una rehabilitación integral. Queremos que la Alqueria d’Albors siga siendo un espacio vivo, lleno de actividades culturales y sociales para los vecinos”, ha subrayado.
Con carácter previo a la redacción del proyecto y al desarrollo de las obras de rehabilitación del inmueble, resulta necesario ejecutar los trabajos de limpieza, retirada de escombros y adopción de todas aquellas medidas que permitan garantizar las condiciones adecuadas de seguridad e intervención. Por ello, se ha contratado esta actuación, que tiene un plazo de ejecución de tres meses.
El contrato se adjudicó el pasado 30 de junio e incluye las tareas de apertura de huecos en el vallado para dar acceso a las zonas en las que es necesario intervenir, trabajos de desbroce y limpieza de las zonas sin edificar, desescombrado de residuos de construcción existentes, e instalación de una red anti palomas en los huecos de la fachada que están sin tabicar, entre otros aspectos.
El resto de edificios que conforman el conjunto de la Alqueria d’Albors albergan actualmente un centro municipal de Juventud, una sede de la Universidad Popular, un centro cultural y una biblioteca municipal, precisamente en cuya ampliación se trabaja ahora.

La importancia de la presión asociativa en la recuperación patrimonial
Este avance es también el resultado de años de insistencia y presión por parte de la sociedad civil y el tejido asociativo de la ciudad. Entidades como la asociación Círculo por la Defensa del Patrimonio han realizado reiteradas denuncias públicas durante años para alertar sobre la degradación, el abandono y la ruina que amenazaban a la Alqueria d’Albors, un Bien de Relevancia Local.
Las constantes denuncias y advertencias sobre el peligro de desmoronamiento de sus techos, el vandalismo y la acumulación de suciedad en este conjunto del siglo XVI han sido determinantes para visibilizar la urgencia de una intervención. Este proyecto demuestra cómo la persistencia ciudadana y la intervención del Síndic son una herramienta clave para conseguir que las administraciones actúen, salgan de su crónico letargo y se comprometan firmemente en la conservación y rehabilitación de los bienes culturales y patrimoniales que definen la historia de Valencia.

Pregunta al Ayuntamiento sobre la apertura del Molí de Sant Miquel
Por otra parte, desde Círculo por la Defensa del Patrimonio preguntan al Ayuntamiento de Valencia si tiene previsto abrir al público la parte inferior del Molí de Sant Miquel (también conocido como Molí d’Albors), cuyos restos e infraestructura hidráulica de origen bajomedieval se conservan en la parte baja de la actual Universidad Popular.
Como se mostró recientemente en el programa La via verda de À Punt Mèdia, este espacio subterráneo alberga una joya única en la ciudad: la estructura íntegra de piedra, las galerías y el sistema original que recibía el agua de la séquia de Rascanya para dar servicio al Monasterio de Sant Miquel dels Reis.
«Consideramos que la recuperación de la Alqueria no estará completa si se mantiene oculta una parte tan relevante de su historia, por lo que este espacio musealizado merece ser accesible y conocido por toda la ciudadanía».
Un Bien de Relevancia Local del siglo XVI
La Alqueria d’Albors está reconocida como Bien de Relevancia Local (BRL). Se trata de un edificio que data del siglo XVI, con un uso vinculado al próximo Monasterio de Sant Miquel dels Reis: en origen, el edificio funcionaba como molino de agua al servicio del monasterio y, posteriormente, fue adaptado como vivienda.
Los orígenes de este conjunto se remontan a la Baja Edad Media. Durante los siglos XIV y XV perteneció al patrimonio del monasterio de Sant Bernat de l’Horta, y a comienzos del siglo XVI pasó a integrarse en los bienes del monasterio de Sant Miquel dels Reis, con el que mantuvo la vinculación hasta el primer tercio del siglo XIX.
Posteriormente, entre los siglos XVII y XVIII, el conjunto experimentó una profunda transformación arquitectónica que dio lugar a la construcción de la alquería que ha llegado hasta nuestros días. Esta se configura mediante tres viviendas adosadas alineadas junto al antiguo camino. Más adelante, en la década de 1830, como consecuencia de la desamortización de los bienes eclesiásticos, la propiedad fue subastada y probablemente dividida entre distintos propietarios. Es en este momento cuando el conjunto adoptó la denominación de ‘Albors’, en referencia a la familia que pasó a ser titular del inmueble.















