Alrededor de un millar de personas se concentran en Ayora para exigir a la Generalitat Valenciana la paralización definitiva del polémico proyecto. Todos los ayuntamientos de la comarca escenifican un rechazo frontal e institucional unánime.
AYORA. – El conflicto territorial por el proyecto del macrovertedero de Zarra ha alcanzado un punto de inflexión. Alrededor de un millar de vecinos procedentes de todos los municipios del Valle de Ayora-Cofrentes se concentraron ayer en Ayora para manifestar un rechazo rotundo y frontal a la infraestructura, evidenciando un abrumador consenso social e institucional en defensa de su entorno natural.
La movilización, convocada por la Plataforma contra el macrovertedero de Zarra, congregó a una amplia representación de la sociedad civil y política, incluyendo a vecinos, asociaciones, tejido empresarial y representantes de la totalidad de los Ayuntamientos del Valle, además del Teniente Alcalde de Requena. El lugar elegido para el encuentro no fue casual: una de las vías perpendiculares a la carretera que atraviesa el núcleo urbano de Ayora. Según denuncia el proyecto, por este punto estratégico podrían llegar a transitar diariamente hasta 190 camiones de gran tonelaje cargados de residuos procedentes de cualquier rincón de España.
Unanimidad institucional tras el «no» de Zarra
El éxito de la protesta ha coincidido con un movimiento político clave: el posicionamiento en contra del Ayuntamiento de Zarra. Este consistorio era la única administración local de la zona que todavía no se había pronunciado de manera formal.
Para los portavoces de la plataforma ciudadana, este cambio de postura es de «vital importancia», ya que el Ayuntamiento de Zarra es precisamente la entidad encargada de tramitar y conceder la licencia de obras. Con este paso, la oposición institucional en la comarca pasa a ser del cien por cien, cerrando filas de manera unánime contra el plan de residuos.
Ante este escenario, la ciudadanía y las entidades locales han elevado la presión y exigen de forma directa a la Generalitat Valenciana la denegación de las autorizaciones pertinentes. Paralelamente, los servicios técnicos y jurídicos de la plataforma ya se encuentran redactando las alegaciones oportunas para demostrar la inviabilidad técnica del proyecto y los «daños irreversibles» que causaría en el territorio.
«El Valle no es un vertedero»
Durante el acto se dio lectura a un manifiesto conjunto bajo el lema «Hoy El Valle habla», en el que se lanzó un mensaje rotundo a las autoridades autonómicas, señalando directamente a la Conselleria de Medio Ambiente. En el texto, los colectivos vecinales advirtieron que no permitirán que se «envenene» la tierra, el agua ni el aire de la comarca, emplazando a los alcaldes a mantenerse firmes en la defensa de sus municipios.
La coordinadora ciudadana ya ha advertido de que esta concentración es solo el principio de un calendario de movilizaciones que, de no suspenderse el proyecto, trasladará las protestas directamente a las puertas de la Conselleria en Valencia.
















