La Fallera Mayor de Valencia, Carmen Prades, y su Corte de Honor acompañan a los clavarios y vecinos en la solemne procesión de Pentecostés desde la Iglesia de Santa Mónica
VALENCIA. – Los clavarios del Cristo de la Fe celebran estos días las solemnes fiestas en honor al Santísimo Cristo de la Fe, manteniendo viva una tradición arraigada que, año tras año, llena de devoción, fervor y hermandad las calles del histórico barrio de Sagunto. Este año, los festejos han alcanzado uno de sus puntos álgidos con la celebración de los actos centrales de la festividad, consolidando el arraigo de las conocidas como «festes de carrer» (fiestas de calle) en el corazón de la capital del Turia.
El momento más emotivo de las celebraciones civiles y religiosas tuvo lugar durante la tarde del pasado martes de Pentecostés, con la salida de la solemne procesión desde la emblemática Iglesia de Santa Mónica. El acto contó con una representación institucional de excepción: la Fallera Mayor de Valencia, Carmen Prades, y su Corte de Honor, quienes quisieron sumarse a los vecinos y vecinas de la calle Sagunto en este día tan señalado.
Hermandad y devoción en el corazón de la Calle Sagunto
El desfile procesional inundó el barrio de música, pólvora y fervor. Al paso de la imagen del Santísimo Cristo de la Fe, los balcones engalanados para la ocasión lucieron sus mejores galas, mientras los asistentes lanzaban pétalos de flores al paso de la comitiva.
«Estas fiestas demuestran que el espíritu de barrio y las tradiciones más puras de Valencia siguen uniendo a las generaciones», apuntaba uno de los clavarios organizadores, visiblemente emocionado por la alta participación de este año.
La presencia de Carmen Prades y su Corte de Honor no solo realzó el carácter oficial del festejo, sino que visibilizó el fuerte vínculo existente entre el colectivo fallero y las fiestas tradicionales que dan identidad a cada distrito de la ciudad.
Un programa repleto de tradición
Las fiestas en honor al Cristo de la Fe no se limitan a los actos litúrgicos. A lo largo de la semana, la clavaría ha preparado un intenso programa de actividades que combina:
-
Actos religiosos: Misiones, misas solemnes y el emotivo besapiés a la sagrada imagen.
-
Actos lúdicos y vecinales: Cenas de hermandad en plena calle, «picaetas» populares y actividades infantiles para los más jóvenes del barrio.
-
Cultura valenciana: Pasacalles acompañados de tabal i dolçaina y espectáculos pirotécnicos nocturnos.
Con la excelente acogida de estas jornadas, los clavarios y los residentes de la calle Sagunto vuelven a demostrar que las «festes de carrer» gozan de una salud de hierro, asegurando el relevo generacional de una tradición que es patrimonio vivo de la ciudad de Valencia.



















