VALENCIA – El latido del Corpus Christi, la festividad que define la esencia histórica y espiritual de Valencia, ha vuelto a resonar con fuerza en las instituciones municipales. El Salón de Cristal del Ayuntamiento de Valencia ha sido el escenario elegido este jueves para el acto de presentación del cartel oficial de 2026, una pieza clave que marca el inicio de la cuenta atrás para la celebración de la ‘Festa Grossa’. En un año marcado por la supuesta efeméride del 700 aniversario de la festividad, la ciudad no solo ha desvelado su imagen gráfica, sino que ha anunciado una ambiciosa novedad: una Entrada de bandas de música que promete elevar la solemnidad de la entrega de pomells.
Un nuevo cartel que captura la esencia
Un acto que ha contado con la única representación municipal de la Concejal Mónica Gil y del director general de participación ciudadana, Julio Aguado y que ha congregado a cerca de 50 personas. El momento cumbre del acto llegó con el descubrimiento del cartel oficial, obra del reconocido artista José Aguilar. La pieza, que presidirá los actos de este año, ha sido diseñada bajo una premisa de respeto a la iconografía tradicional, pero con una ejecución técnica que busca conectar con la Valencia contemporánea. Aguilar, junto al presidente de la Associació Amics del Corpus, Paco Esteve, mostró una obra que sintetiza los elementos más reconocibles de la procesión y el fervor ciudadano que rodea a la custodia.
La Festa Grossa de la Ciutat, la presentación de su cartel sólo ha congregado a la concejal del ramo, ni la Festa Grossa de la Ciutat ha conseguido la presencia de la alcaldesa
Esteve, durante su intervención, resaltó que los materiales presentados no son simples objetos de promoción, sino «testimonios vivos de una fe y una cultura que han sabido adaptarse al paso de los siglos sin perder su alma».
Memoria histórica en imágenes y papel
La jornada también sirvió para poner de largo la XXI edición del calendario del Corpus, una herramienta de divulgación que este año adquiere un valor documental sin precedentes. El fotógrafo Pedro Molero ha sido el encargado de coordinar un almanaque que, con motivo del supuesto 700 aniversario, ha recurrido al archivo histórico de Rafa Solaz.
El calendario de 2026 se presenta como un viaje visual a través de más de cien años de historia, recogiendo instantáneas que van desde los albores del siglo XX hasta la década de los setenta. En sus páginas se puede observar la evolución de las Rocas, el cambio en las vestimentas de los personajes bíblicos y la fisonomía de una Valencia que, a pesar de sus transformaciones urbanísticas, siempre ha mantenido el Corpus como su eje vertebrador.
Complementando este despliegue documental, Ana Nevot presentó la novena edición de ‘Els Papers del Corpus’. Esta publicación técnica y académica continúa su labor de investigación sobre la fiesta, profundizando en detalles litúrgicos, históricos y artísticos que a menudo pasan desapercibidos para el gran público, pero que son fundamentales para entender la complejidad de esta celebración única en España.
La música: la gran novedad de 2026
Sin duda, la noticia que mayor expectación generó entre los asistentes fue el anuncio de una nueva iniciativa que se incorporará al programa oficial: una Entrada de bandas de música. La Delegación de Fiestas y Tradiciones ha impulsado este proyecto en colaboración con la Coordinadora de Sociedades Musicales de Valencia (COSOMUVAL), con el firme objetivo de dotar de una mayor relevancia a la entrega de pomells.
Esta nueva entrada contará con la participación de diez agrupaciones musicales de la ciudad. El desfile culminará en la Plaza del Ayuntamiento, donde se vivirá un momento histórico con la interpretación conjunta de todas las sociedades participantes. Esta iniciativa nace con una clara voluntad de continuidad, buscando institucionalizarse como un acto previo que refuerce el inicio de los actos centrales.
Desde las instituciones se ha remarcado que la música es una de las expresiones culturales más arraigadas de la tierra valenciana y que su unión con el Corpus es un paso natural. Con este nuevo acto, se pretende poner en valor el patrimonio sonoro de la ciudad, integrándolo de manera orgánica en una festividad que ya cuenta con las danzas tradicionales y el sonido de la dolçaina i el tabal.
Un patrimonio inabarcable pero muy olvidado
El Corpus Christi de Valencia es mucho más que una procesión; es un lenguaje propio compuesto por figuras icónicas como la Moma, els Gegants i Cabuts, las Rocas y la Cabalgata del Convite. Tras siete siglos de historia, la ciudad ha logrado conservar un patrimonio material e inmaterial que muy pocas capitales europeas pueden ostentar.
La Festa Grossa de la Ciudad es la gran olvidada por los distintos gobiernos municipales que han pasado por el Ayuntamiento la última década, de hecho, las Rocas del Corpus, que son Bien de Interés Cultural siguen en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra por su riesgo de desaparición, en un estado más que lamentable.
El año pasado se remozaron las que estaban mejor, pero la gran mayoría sigue esperando un acuerdo de 2017 y de años posteriores que ni el anterior equipo de gobierno ni el nuevo equipo de gobierno parecen dispuestos a cumplir, y las Rocas siguen esperando una rehabilitación integral.
Según fuentes de la propia concejalía el año pasado ya se hablaba que la rehabilitación integral de los carros de madera del Cirpus estaría en torno a 20.000€ de cada carro, a lo que hay que sumar la rehabilitación de la propia Roca que hay sobre el carro, muchas de ellas muy perjudicadas por el paso de los años, en este caso serían otros 20.000€ al menos, con lo que cada una de las Rocas históricas estaría en torno a 40.000€ el preciod e su rehabilitación.
El Ayuntamiento ha sido incapaz de involucrar en ello a pesar de tener el mayor grado de protección a la Diputació de Valéncia, a la propia Generalitat Valenciana o incluso al Ministerio de Cultura para que se lleve este arduo trabajo.
Ahora se presenta una novedad para tapar las deficiencias, los olvidos y las incapacidades de rehabilitar y mejorar sus propios elementos, y unas imple visita por la Casa de las Rocas nos dará cuenta del abandono que sufre el Corpus que hoy se presenta con gran boato.
Polémica por el supuesto 700 aniversario
A este diario nadie ha sido capaz de explicar el sostenimiento de esta supuesta efeméride, de hecho según consta en todas las crónicas podrían existir procesiones o fiestas del corpus parroquiales, incluso procesiones claustrales dentro de las iglesias, pero no fue hasta el 1.355 cuando se instauró la fiesta como tal en el Cap i casal, hoy celebraríamos el 671 aniversario, pero al poco de celebrarse la primera el obispo que la organizó falleció y durante los siguientes 3 años nadie le tomó el testigo ys ería al cuarto año en el que se retomarían las celebraciones.
Un dato, gracias a esta supuesta efemérides parece que la subvención municipal se ha elevado exponencialmente para esta celebración, ahí el dato… Igual hubiera dado el dinero para reparar una roca en su totalidad…o varias dada la cantidad económica que se maneja de cientos de miles de euros.

























