BIAR – Una columna de humo negro, visible desde varios kilómetros a la redonda, ha despertado la alarma esta tarde en la comarca de l’Alt Vinalopó. Un incendio de proporciones considerables ha calcinado gran parte de una nave industrial situada en el término municipal de Biar, desencadenando un despliegue de emergencia masivo por parte del Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante (CPBA).
El aviso se recibió a media tarde, alertando de la presencia de llamas en el interior de un recinto dedicado, presuntamente, al almacenamiento y tratamiento de material textil. Lo que en un principio parecía un conato controlable se transformó rápidamente en un «incendio de alta intensidad» debido a la naturaleza de los materiales almacenados: balas de ropa compactada y enseres diversos.
Un escenario crítico: «Efecto horno» y carga térmica
Según fuentes del Consorcio, la clave de la rápida propagación ha sido la carga térmica. La ropa, especialmente cuando se encuentra almacenada en balas densas, actúa como un combustible persistente. Este material no solo arde con facilidad, sino que retiene el calor de forma extrema, creando lo que los expertos denominan un «efecto horno» dentro de la estructura metálica de la nave.
«La gran cantidad de textil acumulado favorece que el fuego se mueva por el interior con una velocidad inusual», explicaban efectivos a pie de campo. Esta situación ha obligado a los bomberos a trabajar en dos frentes: intentar sofocar el núcleo del incendio desde el exterior y, lo más crítico, refrigerar las paredes medianeras para evitar que el fuego salte a las naves industriales vecinas.
Despliegue técnico y humano
Ante la magnitud del siniestro, el mando operativo ha movilizado recursos de hasta cuatro parques de bomberos de la provincia. En el lugar trabajan dotaciones de los parques de Villena, Elda, Ibi y San Vicente del Raspeig, sumando una decena de vehículos pesados, entre los que destacan:
-
Bombas Urbanas Pesadas (BUP): Para el ataque directo al fuego.
-
Bombas Nodrizas Pesadas (BNP): Esenciales para garantizar el suministro de agua en una zona donde la demanda hídrica es altísima.
-
Vehículos de jefatura y coordinación: Para dirigir los relevos y la estrategia de contención.
A pesar de la aparatosidad de las llamas y el colapso parcial de algunas secciones del techo de la nave, por el momento no se han reportado heridos ni víctimas mortales. Los trabajadores que se encontraban en las inmediaciones pudieron ser evacuados a tiempo antes de que el humo invadiera los accesos.
El reto de la extinción definitiva
A estas horas, los bomberos han logrado perimetrar el incendio, pero advierten que las labores de extinción total podrían prolongarse durante toda la noche e incluso parte de la jornada de mañana. El problema de las balas de ropa es que, aunque el fuego parezca apagado en la superficie, el núcleo sigue ardiendo a temperaturas altísimas.
«Es un trabajo de hormiga», comentan fuentes de Emergencias. «Hay que ir removiendo el material con maquinaria pesada, si la estructura lo permite, para mojar núcleo por núcleo y asegurar que no haya una reignición».
Preocupación en el tejido industrial
El alcalde de la localidad y diversas autoridades se han desplazado a la zona para seguir de cerca las labores de extinción. El polígono de Biar es un motor económico vital para la zona, y la posibilidad de que el fuego se propagara a otras empresas generó momentos de verdadera tensión durante las primeras horas de la tarde.
La Guardia Civil y la Policía Local han acordonado los accesos al polígono para facilitar el paso constante de los camiones cisterna, mientras que los técnicos de Iberdrola procedieron al corte preventivo del suministro eléctrico en la línea que da servicio a la zona afectada para garantizar la seguridad de los equipos de rescate.
Investigación en curso
Una vez que el incendio se dé por extinguido y la estructura sea segura para el acceso de los peritos, la unidad de investigación de incendios comenzará las pesquisas para determinar el origen del fuego. Por ahora, todas las hipótesis están abiertas: desde un posible fallo eléctrico hasta una combustión accidental por trabajos de mantenimiento.
Lo que es innegable es que la voracidad de las llamas ha dejado daños materiales que se presumen millonarios, poniendo en jaque la actividad de la empresa afectada y dejando una huella de ceniza en el corazón industrial de Biar.


















