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Un análisis de Equito, basado en datos del INE, confirma que el mercado valenciano no sufre una burbuja crediticia, sino una drástica reducción del parque residencial disponible acelerada por la catástrofe de 2024.
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En las localidades más castigadas por las inundaciones, la oferta de inmuebles se ha reducido un 22%, impulsando los precios al alza y enfriando el número de compraventas por la menor capacidad de pago de los hogares.
VALENCIA. — Este jueves, 29 de octubre de 2026, se cumplen dos años de la devastadora DANA que azotó la provincia de Valencia, dejando un profundo impacto humano y material. Veinticuatro meses después del desastre, sus secuelas no solo siguen presentes en la memoria de los municipios afectados, sino que se han trasladado de lleno al mercado inmobiliario regional, provocando un encarecimiento sin precedentes de la vivienda.
Según un análisis realizado por la plataforma inmobiliaria Equito a partir de los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio de la vivienda en la Comunitat Valenciana se ha incrementado un 27% desde la catástrofe. Esta cifra sitúa a la autonomía por encima de la media nacional (26%) y evidencia un mercado tenso en el que la pérdida de inmuebles habitables ha agudizado el desequilibrio previo entre la oferta y la demanda.
Un mercado tensionado por la escasez de inmuebles
A diferencia de crisis pasadas, los expertos coinciden en que el territorio valenciano no afronta un parón de la actividad ni una burbuja crediticia, sino un estrangulamiento de la oferta disponible.
Robin Decaux, CEO de Equito, explica que el factor desencadenante de esta escalada es la falta de inmuebles en el mercado, un problema estructural que las inundaciones terminaron de agravar: «La falta de oferta castiga los precios en todo el mercado, pero en Valencia, tras lo ocurrido con la DANA, la tensión se ha multiplicado», señala Decaux.
Esta lectura se ve respaldada por los análisis de Gloval Analytics, que revelan que en las zonas directamente afectadas por la riada los precios aumentaron una media del 16,8% en solo doce meses, mientras que la oferta de viviendas en venta se desplomó un 22%. La retirada temporal o definitiva de los inmuebles dañados ha dejado a las familias compradoras con reducidas alternativas para encontrar hogar.
En la misma línea, los datos del Colegio de Registradores de la Propiedad reflejan una subida del precio por metro cuadrado del 25,7% en la Comunitat Valenciana en este periodo, frente al 20,9% registrado en el conjunto de España.
«Cuando una parte de las viviendas deja de estar disponible, quienes necesitan comprar tienen menos alternativas. Si la oferta no se recupera y no se incorporan nuevos inmuebles al mercado, la presión sobre los precios difícilmente desaparecerá», advierte el CEO de Equito.
Caída en el número de compraventas
El encarecimiento continuado de las propiedades ha comenzado a pasar factura a la capacidad de compra de los ciudadanos. De acuerdo con los datos de Registradores correspondientes al segundo trimestre de 2026, en la Comunitat Valenciana se contabilizaron 25.137 operaciones de compraventa, lo que supone un descenso del 5,6% respecto al trimestre anterior.
Esta contracción en las transacciones sugiere que una parte importante de las familias empieza a quedar excluida del mercado al no poder asumir los costes de adquisición en el escenario actual.
Ante esta situación, los analistas del sector señalan que la clave para frenar la escalada de precios pasa inevitablemente por acelerar la rehabilitación del parque residencial afectado por la DANA e impulsar la incorporación de nueva oferta al mercado para equilibrar la demanda existente.
Cabe recordar que más de 69.000 viviendas fueron afectadas directamente por la riuà o barrancà y que aún más de 10.000 están impracticables dos años después
















