Elche ha celebrado este 4 de agosto el 129 aniversario del descubrimiento de la Dama de Elche, una de las piezas más emblemáticas del arte ibérico y símbolo de la ciudad. El acto conmemorativo se ha desarrollado, como cada año, en el yacimiento arqueológico de La Alcudia, el mismo lugar donde apareció el busto en 1897.
La celebración ha servido no solo para recordar uno de los episodios más importantes de la historia ilicitana, sino también para volver a reclamar el regreso temporal de la escultura, actualmente custodiada en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
Un hallazgo que cambió la historia
Fue el 4 de agosto de 1897 cuando Manuel Campello, un joven agricultor de 16 años, descubrió de forma fortuita la escultura mientras trabajaba en unos terrenos agrícolas del yacimiento de La Alcudia.
Aquel hallazgo convirtió a la Dama de Elche en una de las obras arqueológicas más importantes de la península ibérica y en el principal emblema histórico y cultural de la ciudad.
Ofrenda floral y homenaje
Como marca la tradición, la conmemoración reunió a numerosos vecinos en el lugar del descubrimiento.
Durante el acto, la Dama Viviente realizó la tradicional ofrenda floral, acompañada por las reinas y damas de las fiestas de Elche, así como por representantes de la Unió de Festers del Camp d’Elx.
La ceremonia recordó el valor histórico y patrimonial de una escultura que continúa siendo el gran símbolo de la ciudad.
Elche insiste en el regreso de la Dama
El aniversario volvió a tener un marcado carácter reivindicativo.
Las entidades organizadoras reiteraron su petición para que la Dama de Elche pueda regresar a la ciudad mediante una cesión temporal desde el Museo Arqueológico Nacional, donde permanece expuesta.
La presidenta de la Real Orden de la Dama de Elche, Mari Carmen Pérez, recordó durante el acto que, más de un siglo después del hallazgo, la ciudad mantiene intacto el vínculo con su obra más representativa.
«Generaciones después de aquel 1897 seguimos queriéndola y reivindicándola como nuestra».
Un símbolo universal
Considerada una de las grandes joyas del arte ibérico, la Dama de Elche continúa siendo uno de los principales referentes arqueológicos de España y un elemento esencial de la identidad cultural ilicitana.
Cada 4 de agosto, la ciudad recuerda el momento en que un joven agricultor encontró casualmente una escultura que acabaría convirtiéndose en un icono reconocido en todo el mundo y en el mayor símbolo histórico de Elche.














