Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado elevan a 18 los arrestados, entre ellos 13 menores de edad, acusados de organizar saqueos coordinados, desórdenes públicos e incitar al uso de armas en distintas capitales.
MADRID / VALENCIA — Una macrooperación conjunta entre la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra ha permitido desarticular la estructura operativa del movimiento radical en redes sociales conocido como #Blocus. El balance de la operación en la última semana asciende ya a 18 personas detenidas, de las cuales 13 son menores de edad, investigadas por coordinar altercados violentos, saqueos en zonas comerciales e incitación al uso de armas y elementos inflamables.
Las detenciones se han distribuido en al menos siete ciudades y provincias españolas, registrándose arrestos en Valencia, Barcelona, Lleida, Málaga, Bilbao, Sevilla y Palma de Mallorca.
Captación en TikTok y canales de mensajería cifrada
Según la investigación, el entramado utilizaba la fachada de movilizaciones estudiantiles y protestas juveniles para convocar y dirigir disturbios espontáneos en las principales arterias comerciales. A través de plataformas como TikTok y grupos masivos en Telegram —algunos con cientos de integrantes—, los administradores difundían directrices operativas, señalaban establecimientos comerciales concretos como objetivos de pillaje y compartían manuales para burlar los despliegues policiales o fabricar artefactos como cócteles Molotov.
Entre los arrestados destaca el presunto fundador e impulsor principal de la red en España, un joven de 20 años detenido en Picanya (Valencia). Las autoridades le atribuyen la creación y administración de los canales nodriza desde los que se dinamizaba la violencia urbana y se incitaba activamente al desbordamiento de las fuerzas de seguridad. En otras demarcaciones, como Málaga, los investigadores detectaron mensajes donde se incitaba directamente al uso de armas.
Preocupación por el perfil de los implicados
Las fuerzas policiales han alertado sobre el alto grado de vulnerabilidad y la rápida captación de menores de edad a través del algoritmo de las redes sociales. De los 18 implicados, 13 son menores que actuaban como administradores locales o dinamizadores de las convocatorias vandálicas.
El origen de la intervención policial se remonta a los graves altercados registrados a finales de octubre en el centro de Barcelona, que culminaron con comercios destrozados, incendios de mobiliario urbano y numerosas detenciones en el lugar. Ante la amenaza de nuevas convocatorias coordinadas, la policía actuó de manera preventiva para desarticular los núcleos organizadores.
A los arrestados se les investiga por presuntos delitos de pertenencia a grupo organizado, conspiración para cometer desórdenes públicos y delitos contra el patrimonio. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas conforme avance el análisis de los dispositivos informáticos incautados.
















