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Giro drástico: La tregua nocturna da paso a un cambio de viento del sureste que remontará el valle del Palància con rachas de hasta 40 km/h.
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Alerta máxima: A las 14:00 horas se superará el umbral crítico de los 35 °C y la humedad se desplomará por debajo del 20%, reduciendo al mínimo la ventana de actuación.
SONEJA. — Las próximas horas van a ser decisivas para el devenir del incendio forestal que azota el término municipal de Soneja. Los servicios de extinción encaran una mañana contrarreloj para intentar estabilizar el perímetro antes de que las condiciones meteorológicas den un giro drástico y tiendan una «trampa» térmica sobre el terreno.
Según los últimos datos de los modelos meteorológicos, la tregua relativa que ha concedido la noche está a punto de expirar, abriendo un escenario de riesgo extremo a partir del mediodía.
Fin a la tregua nocturna
Durante la madrugada, el comportamiento del fuego se ha mantenido dentro de unos parámetros manejables gracias a un régimen de brisas débil y encajonado en el fondo del valle del Palància, de componente oeste y noroeste. Con el termómetro marcando unos discretos 20-21 °C y una humedad relativa que oscilaba entre el 30% y el 50%, los efectivos terrestres han podido avanzar en las líneas de control.
Sin embargo, a medida que avance la mañana, la radiación solar romperá esta estabilidad.
El temido «efecto chimenea» en el Palància
El principal enemigo de los bomberos en las próximas horas será el viento. Está previsto que la componente oeste role por completo hacia el sureste, activando la entrada de la brisa marina. Al adentrarse en el terreno, este flujo de aire se verá canalizado y comprimido por la orografía del valle del Palància, actuando como un auténtico embudo o chimenea que propulsará las rachas de viento hasta los 40 km/h.
Este cambio de dirección no solo aportará más oxígeno a las llamas, sino que modificará la dinámica del incendio, convirtiendo lo que hasta ahora eran flancos secundarios en la nueva cabeza del fuego.
Alerta por la ‘Regla del 30’ a las 14:00 horas
La situación alcanzará su punto más crítico en torno a las dos de la tarde. En ese momento, el incendio entrará de lleno en el peor escenario posible para los equipos de extinción, pulverizándose los límites de la conocida «regla del 30» (más de 30 °C, menos de 30% de humedad y vientos de más de 30 km/h):
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Temperaturas extremas: El termómetro escalará rápidamente hasta superar los 35 °C.
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Humedad en mínimos: El aire se resecará de forma extrema, desplomando la humedad relativa por debajo del 20%, lo que evaporará cualquier rastro de humedad en el combustible vegetal fino (pino y matorral).
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Viento en contra: Las rachas del sureste de 40 km/h facilitarán el salto de pavesas (material incandescente), multiplicando el riesgo de que se generen focos secundarios a cientos de metros del incendio principal.
Gabinete de crisis: «Las horas previas a las 14:00 son cruciales. Es la última ventana de oportunidad para asegurar el perímetro antes de que las condiciones meteorológicas extremas multipliquen el potencial de propagación del fuego».
Todos los esfuerzos se concentran ahora mismo en sellar los puntos más sensibles del incendio. El despliegue de medios aéreos se intensificará durante las próximas horas en un intento desesperado por contener las llamas antes de que el Palància se convierta en un escenario inmanejable para los equipos de tierra.
















