La factoría de Ford Almussafes vive una jornada de máxima tensión. Este jueves, las instalaciones reciben la visita de Jim Baumbick, presidente europeo de la multinacional, un encuentro que, lejos de traer tranquilidad a la plantilla, ha reavivado los temores sobre el futuro a largo plazo de la planta valenciana. Entre los más de 4.000 trabajadores, el miedo a un nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de cara al año 2027 se ha convertido en el principal tema de conversación en los pasillos de la factoría.
La plantilla de la factoría valenciana recibe con nerviosismo al presidente europeo de la firma. Mientras los sindicatos mantienen la cautela, los trabajadores temen que la hoja de ruta para la producción del futuro vehículo multienergía traiga consigo nuevos recortes de personal.
Redacción | ValenciaNoticias.com Jueves, 23 de abril de 2026
Lo que inicialmente se percibió como una visita esperanzadora se ha transformado en un ejercicio de prudencia. Aunque desde UGT-Ford han descartado que se produzca un anuncio de calado durante el encuentro, recordando que se trata de la primera visita oficial de Baumbick a la planta, el estado de ánimo de los empleados dista mucho de ser optimista. «Los ánimos están muy alterados; la mayoría pensamos que vendrán con recortes», comenta un trabajador ante el silencio institucional que rodea la hoja de ruta de la fábrica.
El pasado pesa. La factoría ha encadenado hasta cuatro ERE en los últimos años, y la situación actual, marcada por un ERTE Red debido al descenso de la producción, mantiene a la plantilla en una delicada posición. Aunque este mecanismo permite formación y el mantenimiento del salario, la incertidumbre aumenta al acercarse el año 2027, fecha marcada para el inicio de la producción del nuevo vehículo multienergía que debe asegurar el futuro de Almussafes.
Posturas encontradas en el comité
La falta de información clara sobre el plan de futuro ha generado una fractura en la lectura de la visita:
- UGT-Ford: Apuesta por la cautela y defiende que la reunión se enmarca dentro de las relaciones habituales de trabajo, confiando en obtener valoraciones positivas.
- STM-Intersindical: Es mucho más crítica. Denuncian la «desinformación» por parte de la empresa y no descartan que la visita sea el preludio de una nueva reestructuración de plantilla.
Para los trabajadores, la esperanza de una hoja de ruta definida choca con el miedo a que las noticias, cuando finalmente lleguen, no sean las que garantizan la estabilidad del empleo en la Comunitat Valenciana.
















