VALENCIA – El Institut Valencià de Finances (IVF) ha dado un paso decisivo en la estrategia de reconstrucción de la provincia al activar la nueva línea de financiación bonificada para la Recuperación y Reactivación de las zonas golpeadas por la DANA de octubre de 2024. Este programa no solo busca reparar el pasado, sino consolidar el tejido empresarial en 2026, tras un 2025 marcado por la resistencia y las ayudas de emergencia.
La convocatoria actual sucede a la línea extraordinaria que operó durante el último año, la cual canalizó más de 60 millones de euros destinados a 90 proyectos empresariales que sufrieron daños estructurales. Sin embargo, el nuevo enfoque del organismo financiero de la Generalitat apuesta por una visión integral: la reactivación no puede limitarse a quienes perdieron maquinaria o naves, sino que debe alcanzar a todo el ecosistema productivo de la comarca.
Un cambio de paradigma: de la emergencia a la inversión
Enrique Montes, director general del IVF, ha subrayado que la superación de la fase crítica de la catástrofe exige herramientas financieras más ambiciosas. «El objetivo ya no es únicamente reparar los daños provocados por la riada, sino activar de nuevo el tejido económico en estos municipios», afirmó Montes.
La principal novedad de esta convocatoria es la eliminación de la obligatoriedad de acreditar daños directos. Cualquier empresa con establecimiento en los municipios damnificados, o aquellas que decidan instalarse en ellos, podrá optar a los fondos. Según el director general, se busca que la recuperación sea una «oportunidad para todas las compañías», evitando que los requisitos burocráticos de acreditación de daños se conviertan en un cuello de botella para el crecimiento.
Condiciones financieras y liquidez
El programa establece un marco de financiación altamente competitivo para incentivar la inversión a largo plazo y asegurar el capital circulante. Los puntos clave de los préstamos son:
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Cuantías: Desde un mínimo de 200.000 euros hasta un máximo de 3 millones de euros.
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Tipo de interés: Se fija un interés bonificado del 1,5% fijo, una cifra significativamente inferior a los tipos de mercado actuales.
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Flexibilidad: Plazos de amortización de hasta 10 años, que incluyen periodos de carencia de hasta 3 años.
Estas condiciones pretenden dar oxígeno a las empresas que aún están restableciendo su actividad. De hecho, Montes recordó que los beneficiarios de la línea urgente de 2024 todavía se encuentran en periodo de carencia, lo que significa que no están realizando pagos al IVF mientras consolidan sus ingresos.
Compromiso institucional
Con esta medida, la Generalitat Valenciana reafirma su compromiso con la estabilidad del empleo en las zonas afectadas. Tras una primera etapa donde la rapidez fue vital para evitar cierres masivos, esta segunda fase busca dotar de músculo financiero a las pymes para que puedan acometer proyectos de modernización y expansión.
La reactivación económica de la zona sur de Valencia entra así en una etapa de madurez, donde la financiación pública actúa como catalizador para recuperar el dinamismo perdido hace casi año y medio.
















