Antonio Maíllo tilda a Marruecos de «socio no fiable» tras la crisis fronteriza en el Tarajal, reclama la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad Nacional y pide superar la «estrategia de apaciguamiento».
SEVILLA. — Izquierda Unida (IU) y la coalición Por Andalucía han elevado la presión política sobre el Gobierno central tras la grave crisis migratoria registrada en la frontera de Ceuta. El coordinador federal de IU y portavoz parlamentario autonómico, Antonio Maíllo, ha calificado los recientes acontecimientos en el espigón del Tarajal como un «ataque híbrido» orchestrado por Marruecos y ha exigido la inmediata llamada a consultas del embajador de España en Rabat, así como la convocatoria de un gabinete de crisis y del Consejo de Seguridad Nacional.
En una comparecencia celebrada en la sede del Parlamento andaluz, Maíllo expresó su hondo pesar por la tragedia humana ocurrida durante los días 30 y 31 de julio, marcada por el cruce masivo de miles de personas y que ha dejado un luctuoso balance de decenas de víctimas mortales. Sin embargo, el líder de la formación de izquierdas situó la responsabilidad política y operativa directamente en el Reino de Marruecos.
«Marruecos es el responsable directo de esta tragedia. Ni es un socio fiable ni un vecino responsable; la estrategia de apaciguamiento mantenida hasta ahora por el Gobierno de España ha sido un rotundo fracaso», sentenció Antonio Maíllo.
Exigencias al Ejecutivo central
Para hacer frente a la situación en la frontera sur, IU y Por Andalucía han articulado un paquete de medidas diplomáticas y de seguridad:
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Retirada diplomática temporal: Llamar a consultas al embajador de España en Marruecos como muestra de firmeza institucional.
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Activación de órganos de crisis: Convocatoria urgente del Consejo de Seguridad Nacional y articulación de un gabinete de crisis interministerial.
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Giro en la política exterior: Abandonar la «subordinación» a Rabat y replantear de forma integral la relación bilateral entre ambos países.
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Protección de derechos humanos: Garantizar la atención humanitaria y legal a las personas migrantes atrapadas en la frontera.
Críticas a la respuesta europea y al arco político
Durante su intervención, Maíllo no escatimó críticas hacia la postura tomada por determinados socios comunitarios y formaciones de la oposición interna. Censuró la reacción de países europeos alineados con postulados de extrema derecha que, a su juicio, pretendieron desentenderse de la solidaridad europea frente a un límite fronterizo que es también el de la propia Unión Europea.
De igual modo, afeó al Partido Popular y a Vox lo que calificó de «discurso desestabilizador» y de cortina de humo partidista en un momento en que se requiere firmeza de Estado frente al chantaje fronterizo.
Maíllo concluyó advirtiendo de que «una sociedad democrática no puede tolerar la conducta criminal de un régimen que utiliza la desesperación de sus propios ciudadanos como herramienta de presión geopolítica».
La invasión de Ceuta recordemos se ha saldado con cerca de 100 personas fallecidas entre aplastados y ahogados tanto en territorio español como en el marroquí
















