VALÉNCIA | Caos, andenes abarrotados y una paciencia que ha terminado por agotarse. La red de Metrovaléncia ha vivido esta mañana lo que muchos usuarios ya califican como una «jornada negra». A la convocatoria de paros parciales de los maquinistas previstos para hoy, se ha sumado una grave avería eléctrica de madrugada que ha dejado bloqueado el corazón de la red ferroviaria durante más de dos horas, afectando a miles de personas que intentaban acudir a sus puestos de trabajo y centros de estudio.
Un despertar a oscuras y sin trenes
La pesadilla logística comenzó mucho antes de que se activaran los servicios mínimos por la huelga. A las 6:50 de la mañana, Metrovaléncia emitía un aviso de urgencia: la circulación quedaba totalmente interrumpida entre las estaciones de Alboraya Peris-Aragó y Alameda debido a una avería en el sistema eléctrico.
Esta incidencia ha afectado de lleno a las líneas 3, 5, 7 y 9, las arterias principales que conectan el área metropolitana norte y oeste con el centro de la ciudad y el puerto. El impacto inicial fue devastador para las frecuencias: durante las primeras horas de la mañana, la empresa informaba de que «solo circula un tren por línea».
Sin embargo, la realidad en los andenes era mucho más cruda. A las 7:00 de la mañana, las redes sociales ardían con quejas de usuarios que aseguraban que en estaciones estratégicas como Benimaclet o Machado no se había visto un solo convoy desde la apertura del servicio. «Llevo 40 minutos esperando y el panel de información ni siquiera funciona», lamentaba un usuario en la estación de Facultats. La falta de información en tiempo real en los paneles, que se quedaron congelados debido al fallo eléctrico, aumentó la incertidumbre y el malestar de los pasajeros.
Restablecimiento con matices
No ha sido hasta cerca de las 9:00 de la mañana cuando los técnicos de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) han logrado solucionar el problema eléctrico central. A esa hora se anunciaba el restablecimiento de la circulación en el tramo cortado, aunque la normalidad está lejos de ser una realidad.
A pesar de que los trenes vuelven a rodar por el túnel que une Alboraya con Alameda, la red arrastra «importantes retrasos» que superan los 20 minutos en la mayoría de los casos. La acumulación de pasajeros en las estaciones de transbordo como Àngel Guimerà y Xàtiva ha obligado a realizar cortes intermitentes en los accesos para evitar situaciones de peligro por exceso de aforo en los andenes.
La huelga: el segundo golpe del día
Para empeorar la situación, el calendario ha querido que esta avería técnica coincida con una de las jornadas de paros convocados por el sindicato de maquinistas (SEMAF). Los paros, que reclaman mejoras en la seguridad operacional y el desbloqueo del XIV Convenio Colectivo, estaban programados precisamente para la hora punta: de 07:00 a 10:00 horas.
Aunque se habían decretado unos servicios mínimos del 75%, la avería eléctrica ha dejado estos porcentajes en papel mojado durante gran parte de la mañana. Los sindicatos señalan que lo ocurrido hoy es «el reflejo del abandono en el mantenimiento que llevamos tiempo denunciando». Por su parte, desde la Generalitat defienden que la avería ha sido un hecho «fortuito e independiente del conflicto laboral», aunque han pedido disculpas por la coincidencia de ambos eventos.
Un futuro de movilidad incierto
Con la hora punta de la mañana terminada entre empujones y quejas, la atención se centra ahora en la tarde. Los paros de huelga volverán a repetirse en las franjas de 13:00 a 16:00 y de 19:00 a 21:00 horas. Si la red no logra estabilizar las frecuencias tras la avería eléctrica de esta mañana, el regreso a casa podría ser tan caótico como el inicio del día.
Los usuarios, atrapados entre las reivindicaciones laborales y las deficiencias técnicas, piden soluciones urgentes. «No puede ser que cada vez que hay huelga o llueve o hay un fallo eléctrico, la ciudad de Valéncia se colapse por completo», comentaba una pasajera que ha tardado casi dos horas en realizar un trayecto que normalmente le lleva 20 minutos.
Esta «jornada negra» pone de manifiesto, una vez más, la fragilidad de un sistema de transporte público que, en palabras de los propios viajeros, «ha tocado fondo». Se espera que durante el día de hoy Metrovaléncia emita un comunicado detallando las causas exactas de la avería eléctrica que ha dejado a miles de valencianos a pie en el peor momento posible.
















