La Audiencia reabre el caso de presuntos abusos a menores en un colegio de Torrent
Detecta “indicios claros” y critica la investigación previa por su “deriva procesal”
La Audiencia Provincial de Valencia ha ordenado continuar la investigación sobre los presuntos abusos sexuales a varios menores en un colegio de Torrent, revocando el archivo provisional que se había decretado anteriormente.
El tribunal considera que existen “indicios plurales, concurrentes y claros” que apuntan a la posible existencia de hechos delictivos, lo que obliga a reactivar el procedimiento.
Un caso archivado que vuelve a abrirse
La causa había sido archivada en noviembre de 2025 al no considerarse probados los hechos. Sin embargo, la Audiencia ha estimado parcialmente los recursos presentados contra esa decisión.
Los magistrados señalan que la investigación ha seguido una “desafortunada deriva procesal” y consideran necesario retomar el caso sin más dilaciones.
Además, ordenan citar como investigados a dos hombres en el marco de la causa.
Relatos de menores que coinciden en los hechos
El origen de la investigación se encuentra en las denuncias de varias familias, cuyos hijos —de entre 4 y 7 años— relataron episodios de extrema gravedad.
Según el tribunal, existen al menos siete relatos coincidentes de menores que, de forma independiente y en fechas próximas, describieron situaciones similares.
Estos testimonios incluyen referencias a tocamientos, exhibicionismo y otros comportamientos que podrían encajar en delitos de agresión sexual a menores.
Críticas a la falta de diligencias clave
La Audiencia reprocha que no se haya profundizado en aspectos fundamentales de la investigación.
Entre ellos, destaca la falta de exploraciones a los menores mediante la cámara de Gesell, una herramienta clave en este tipo de casos, realizada por especialistas en psicología forense.
El tribunal subraya que los niños “deben ser escuchados” en condiciones adecuadas, algo que no se habría garantizado hasta ahora.
Dudas sobre la valoración de pruebas
Los magistrados también cuestionan por qué no se dio credibilidad a determinados testimonios infantiles, mientras sí se aceptaron otras declaraciones sin el mismo nivel de contraste.
En concreto, señalan que un menor llegó a identificar a uno de los adultos implicados en un vídeo, un elemento que no habría sido valorado adecuadamente.
Asimismo, apuntan contradicciones en las versiones sobre la presencia de profesorado masculino en el centro.
La vulnerabilidad de las víctimas, clave en la decisión
El tribunal hace hincapié en la especial vulnerabilidad de las presuntas víctimas, niños de muy corta edad, lo que exige un tratamiento especializado del caso.
En este sentido, advierte que no se puede exigir a menores de cinco años una identificación plena del presunto agresor para continuar una investigación.
La Audiencia considera que, dado el contexto —un grupo reducido de alumnos en un entorno concreto—, existen elementos suficientes para seguir adelante con las pesquisas.
Un caso que vuelve al foco judicial
Tras más de dos años de instrucción, la causa vuelve ahora a una fase clave, con nuevas diligencias por practicar y con el objetivo de esclarecer unos hechos que el tribunal considera de máxima gravedad.
La decisión reabre un caso especialmente sensible, en el que la protección de los menores y el rigor en la investigación serán determinantes en los próximos pasos judiciales.















