La Fe construirá un nuevo edificio que albergará una unidad de aislamiento de alto nivel para atender a pacientes con enfermedades infecciosas

La Fe construirá un nuevo edificio que albergará una unidad de aislamiento de alto nivel para enfermedades infecciosas

El Hospital Universitari i Politènic La Fe tiene previsto construir un nuevo edificio en su cara sur, entre la entrada de Urgencias y el Banco de Sangre, para albergar una unidad de aislamiento de alto nivel que será referente para toda la Comunitat Valenciana.

La redacción del proyecto y posterior dirección de obra se ha licitado por más de 217.000 euros. Una vez se disponga del proyecto, se licitará la obra de ejecución del edificio, cuya construcción se acometerá sin interferir en la actividad asistencial del hospital.

Este tipo de unidades deben cumplir unos criterios acordados por el Consejo Interterritorial y el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, puesto que su función es brindar una atención de calidad, adecuada y eficiente a pacientes con enfermedades infecciosas de alto riesgo para garantizar la máxima protección a los profesionales y el mínimo riesgo de transmisión a terceras personas.

El gerente del departamento de salud Valencia-La Fe, José Luis Poveda, ha explicado que “para alcanzar este objetivo se requieren, además de especialización con formación y entrenamiento continuados por parte del personal sanitario, unas condiciones estructurales específicas que garanticen la seguridad y biocontención del microorganismo responsable de la posible enfermedad infecciosa de alto riesgo”.

Asimismo, Poveda ha destacado que este tipo de instalaciones especializadas en el tratamiento de pacientes con enfermedades altamente contagiosas y peligrosas “son necesarias para preservar la salud pública en un mundo tan globalizado y complejo como el actual. Además, deben estar atendidas por personal médico y de enfermería tan altamente capacitado como el de La Fe”.

En concreto, la unidad proyectada en el Hospital La Fe será un módulo encastrado en el edificio actual pero aislado estructuralmente de él. Tendrá dos alturas, una superficie aproximada de 250 metros cuadrados por cada una de las dos plantas y será plenamente accesible para personas con discapacidad, además de energéticamente eficiente.

Para preservar la seguridad de trabajadores y enfermos, el nuevo edificio tendrá un acceso directo y controlado con videovigilancia. Además, las habitaciones estarán aisladas mediante compartimentos para evitar la difusión de aerosoles, dispondrán de sistemas de presión negativas, recambios periódicos del aire, filtros HEPA, así como dispositivos y circuitos para la adecuada eliminación de residuos, entre otros requisitos.

La persona ingresada estará monitorizada de forma permanente mediante un circuito de videovigilancia y dispondrá de un sistema de comunicación interna. Cuando el personal tenga que entrar en contacto directo con el enfermo, deberá emplear equipos de protección individual especiales.

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