Las organizaciones agrarias alertan de que la proliferación de jabalíes, conejos y otras especies amenaza la rentabilidad de numerosas explotaciones agrícolas y ganaderas.
La creciente presencia de fauna salvaje se ha convertido en una de las principales preocupaciones del campo valenciano. Según las estimaciones de La Unió Llauradora, los daños provocados por especies como jabalíes, conejos, cabras montesas, corzos o ciervos generan pérdidas cercanas a los 55 millones de euros anuales en la agricultura y la ganadería de la Comunitat Valenciana.
Ante esta situación, agricultores y ganaderos se concentraron este viernes frente a la Conselleria de Agricultura para reclamar nuevas medidas de control y una actuación coordinada de las distintas administraciones.
Los agricultores alertan de un problema estructural
El sector considera que la sobrepoblación de determinadas especies ya no es una situación puntual, sino un problema estructural que amenaza la viabilidad económica de numerosas explotaciones.
Los daños afectan especialmente a cultivos de cítricos, viñedos, almendros, olivos y hortalizas, además de provocar perjuicios en instalaciones agrícolas y explotaciones ganaderas.
Las organizaciones agrarias advierten además de que el abandono de tierras, la falta de relevo generacional y la escasa rentabilidad del sector favorecen todavía más la expansión de estas poblaciones animales.
Más allá de la agricultura
Los representantes del sector recuerdan que el problema no afecta únicamente a los agricultores.
La elevada densidad de algunas especies también incrementa el riesgo de accidentes de tráfico, dificulta la prevención de incendios forestales, afecta a la sanidad vegetal y altera el equilibrio de determinados espacios naturales.
Por ello, reclaman una estrategia integral que involucre a las áreas de Agricultura, Medio Ambiente y Emergencias.
La Generalitat reconoce la sobrepoblación
El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, reconoció la existencia de un «grave problema de sobrepoblación de fauna salvaje» en la Comunitat Valenciana y aseguró que la Generalitat trabaja en nuevas medidas para tratar de reducir su impacto sobre el sector primario.
Durante sus declaraciones, el responsable autonómico atribuyó parte de la situación a las políticas desarrolladas durante los anteriores gobiernos autonómicos y defendió la necesidad de adoptar soluciones más eficaces para el control poblacional.
Jabalíes y conejos, las especies que más preocupan
Aunque los daños afectan a distintas especies, los agricultores señalan especialmente a los jabalíes y a los conejos como los principales responsables de las pérdidas económicas.
En algunas comarcas del interior y del sur de la Comunitat Valenciana, los productores denuncian ataques recurrentes a cultivos y explotaciones que, en algunos casos, obligan incluso a abandonar determinadas parcelas por la imposibilidad de asumir los costes.
El sector insiste en que la situación requiere medidas urgentes para garantizar el futuro de muchas explotaciones y evitar un mayor deterioro del medio rural valenciano.
















