VALÉNCIA. – La sanidad pública de la Comunitat Valenciana afronta desde hoy una de sus semanas más críticas. El Sindicato Médico de la Comunitat Valenciana (CESM-CV) ha retomado la huelga general de facultativos, un paro de 24 horas que se extenderá desde este lunes hasta el próximo viernes 22 de mayo. La movilización responde a un profundo e histórico malestar estructural, situando a los profesionales sanitarios en un complejo «frente doble» de negociación: el bloqueo normativo en los despachos del Ministerio de Sanidad y los compromisos incumplidos por la Conselleria de Sanitat a nivel autonómico.
Los convocantes describen un escenario límite, marcado por facultativos «agotados, maltratados y desprotegidos». Según advierten desde CESM-CV, la falta estructural de personal, la inminente oleada de jubilaciones y la persistente fuga de talento joven hacia el extranjero están empujando al sistema público de salud hacia un «colapso irreversible».
El pulso estatal: el rechazo al Estatuto Marco
A nivel nacional, la principal reivindicación apunta directamente a la ministra de Sanidad, Mónica García. El colectivo médico exige de manera unánime la paralización del borrador del nuevo Estatuto Marco y la creación, en su lugar, de un estatuto laboral propio y diferenciado para la profesión médica. Los sindicatos argumentan que el texto actual perpetúa las jornadas de 17 y 24 horas —las polémicas guardias médicas—, no reconoce de forma justa el tiempo de trabajo real ni la responsabilidad penal asumida y lamina cualquier posibilidad real de conciliación familiar. Los facultativos demandan que las guardias dejen de ser obligatorias, se retribuyan con dignidad y, de manera prioritaria, computen para la jubilación.
Promesas rotas en la Comunitat Valenciana con la Consellería de Sanitat
En el ámbito autonómico, la indignación se dirige hacia el Conseller de Sanidad, Marciano Gómez. El sindicato denuncia que, a pesar de los acuerdos formalizados, la Administración autonómica mantiene congeladas mejoras laborales de vital importancia. Entre ellas destaca la implantación efectiva de la jornada laboral de 35 horas semanales y el establecimiento de un tope real en las agendas de la Atención Primaria. Esta última medida se considera indispensable para mitigar la sobrecarga de los centros de salud y asegurar que el paciente reciba una atención de calidad y sin prisas. Asimismo, exigen la sustitución obligatoria de los médicos ausentes para que la presión asistencial no recaiga sistemáticamente sobre los equipos de guardia.
Calendario de movilizaciones y servicios mínimos
El conflicto laboral se visibilizará en las calles de las tres provincias de la Comunitat Valenciana mediante un intenso calendario de protestas que tendrá su punto álgido el próximo miércoles 20 de mayo:
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Alicante: Se sucederán concentraciones diarias de lunes a viernes a las 08:00 h en Dénia. El miércoles, las protestas se trasladarán a las puertas de todos los hospitales a las 11:00 h, culminando por la tarde con una gran manifestación a las 18:30 h desde el Mercado Central hasta la Casa de las Brujas.
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Castellón: Los profesionales se concentrarán los lunes y viernes a las 11:00 h en sus centros sanitarios, mientras que el miércoles se desplazarán en masa a Valéncia.
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Valencia: Además de concentraciones matutinas con horarios adaptados a cada departamento, la provincia albergará el miércoles a las 18:30 h la manifestación central de la Comunitat.
Garantía asistencial: A pesar de la contundencia de los paros, CESM-CV asegura que la atención en los servicios de urgencias, unidades de críticos y guardias hospitalarias está garantizada al 100%. No obstante, en áreas clave como laboratorios y diagnóstico por imagen se mantendrán servicios mínimos de entre el 50% y el 75%, lo que previsiblemente alterará la actividad programada.
La huelga reabre la batalla de cifras entre sindicatos y administración: mientras la Generalitat tiende a minimizar el impacto en sus balances oficiales, informes recientes reconocen que la persistencia de este conflicto ya ha afectado a más de 200.000 pacientes en toda la región debido a la cancelación de consultas y cirugías no urgentes. Con las posturas totalmente enrocadas tanto en Madrid como en Valencia, el colectivo médico avisa de que mantendrá el pulso en las calles hasta que los compromisos políticos se traduzcan en realidades publicadas en el boletín oficial.





















