La tensión en la educación pública valenciana sigue aumentando. Más de 1.200 miembros de equipos directivos de colegios e institutos de la Comunitat Valenciana han firmado un manifiesto conjunto en defensa de la enseñanza pública y advierten de posibles dimisiones en bloque si la Conselleria de Educación no atiende sus reclamaciones.
Los firmantes denuncian que la administración educativa “está dejando de lado” a los centros y aseguran que la situación actual es “insostenible” para docentes, alumnado y direcciones escolares.
Amenaza de dimisiones masivas como en Asturias
El colectivo asegura que no descarta repetir una medida similar a la ocurrida en Asturias el año pasado, donde las dimisiones coordinadas de equipos directivos acabaron forzando negociaciones con la administración autonómica.
Según explican, el objetivo es aumentar la presión sobre la Generalitat para lograr una negociación “real” sobre las necesidades de la escuela pública valenciana.
Reclamar menos burocracia, más inversión y reducción de ratios
El manifiesto incluye 39 reclamaciones centradas en:
- reducción de ratios,
- mejora de infraestructuras,
- refuerzo de personal,
- al alumno atendido con necesidades específicas,
- disminución de la burocracia,
- y recuperación del poder adquisitivo del profesorado.
Los equipos directivos aseguran que la carga administrativa actual está afectada directamente al funcionamiento diario de colegios e institutos.
También critica que muchos centros siguen teniendo problemas relacionados con:
- climatización,
- falta de recursos,
- barracones,
- y retrasos en inversiones educativas.
“La Consellería no nos escucha”
Los responsables de los centros afirman que el manifiesto ha sido enviado en dos ocasiones a la Conselleria y lamentan que, según dicen, “ha quedado en letra muerta”.
Consideran que el departamento autonómico no está tratando de forma seria las demandas planteadas tanto por los equipos directivos como por sindicatos y plataformas educativas.
La huelga educativa sigue abierta
La amenaza de dimisiones llega en plena huelga indefinida de la enseñanza pública valenciana, que mantiene abiertas las protestas y las negociaciones entre sindicatos y Educación.
Aunque la Conselleria ha presentado una propuesta con medidas sobre ratios, burocracia o infraestructuras, el conflicto continúa sin resolverse y las posiciones siguen alejadas, especialmente por la ausencia de mejoras salariales concretas en el documento presentado a los representantes docentes.
La posibilidad de que centenares de direcciones escolares abandonen sus cargos añade ahora un nuevo elemento de presión en uno de los mayores conflictos educativos vividos en la Comunitat Valenciana en los últimos años.
















