Las Cortes Valencianas han aprobado formalmente los Presupuestos de la Generalitat para 2026 con los votos favorables del Partido Popular y Vox. La luz verde a las cuentas autonómicas consolida el principio de la «prioridad nacional» en las ayudas públicas y la vivienda, al tiempo que evidencia las contradicciones del relato político desplegado durante la negociación presupuestaria: la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) mantendrá intacta su financiación sin aplicar recorte alguno.
La enmienda de Madrid a cambio del blindaje a la AVL
El acuerdo definitivo se ha cerrado tras semanas de escenificación y tiras y aflojas. Para otorgar su respaldo, la dirección nacional de Vox introdujo como condición sine qua non la inclusión por ley de la prioridad nacional en las partidas de bienestar social y vivienda. Sin embargo, el intercambio político deja en evidencia el discurso sobre el valencianismo y el gasto institucional.
Pese a las promesas electorales de PP y Vox sobre la reestructuración o recorte de organismos normativos como la AVL —tildada sistemáticamente por los de Abascal como «catalanista»—, las cuentas públicas de 2026 no contemplan tijeretazo alguno para la entidad. Vox ha aceptado validar un presupuesto que continúa financiando a la institución académica a cambio de la validación del paquete ideológico diseñado desde la sede nacional del partido en Madrid.
El discurso oficial de Vox: Vivienda, inmigración y «prioridad nacional»
El portavoz parlamentario de Vox en las Cortes Valencianas, José María Llanos, ha centrado su defensa del voto a favor en el giro en las políticas de acceso a los recursos públicos, obviando el mantenimiento del presupuesto a la AVL y calificando el paso como un «cambio de rumbo que ha llegado para quedarse»:
«Son los primeros presupuestos donde se incluye la prioridad nacional. Los españoles, primero. Es puro sentido común que el dinero de los valencianos sirva, antes que a nadie, para ayudar a los valencianos».
Entre las principales medidas acordadas e integradas en el marco presupuestario destacan:
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Acceso a la vivienda pública: Criterios de baremación que priorizan la trayectoria de residencia y cotización previa en España.
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Reestructuración de oficinas migratorias: Transformación de la Oficina Valenciana de Inclusión en la nueva Oficina Valenciana de Arraigo y Retorno, enfocada en el retorno voluntario.
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Estudios sobre impacto migratorio: Partida presupuestaria destinada a analizar la presión de la inmigración en los servicios públicos, la vivienda y la seguridad.
Un balance de cesiones mutuas
Llanos ha reconocido expresamente que estas cuentas «no son los Presupuestos de Vox», apelando a la necesidad de mayor representación para profundizar en los recortes del gasto político.
No obstante, el resultado del debate presupuestario expone el pragmatismo final del bloque conservador: el PP de Juan Francisco Pérez Llorca logra sacar adelante las cuentas sin tocar la estructura de la AVL, mientras Vox anota en su haber la exigencia doctrinal impuesta desde la capital a costa de sus compromisos en materia lingüística e institucional con el valencianismo.
Una vez más, los compromisos electorales del PP y Vox con el valencianismo se han ido por el retrete
















