El periodista Daniel Verdú debuta en la narrativa de no ficción con La bola (Alfaguara), una obra que reconstruye la enigmática figura de Mar de Marchis, impulsora de la revista cultural Jot Down. A través de una investigación basada en testimonios y documentos, el autor retrata también una etapa marcada por la crisis económica, la transformación de los medios y el auge de Internet como nuevo espacio de influencia.
Pocas figuras han despertado tanta curiosidad en el panorama cultural español como Mar de Marchis, el misterioso seudónimo tras el que se encontraba la impulsora de la revista Jot Down, uno de los proyectos editoriales más influyentes surgidos durante la crisis económica.
Ahora, el periodista de El País Daniel Verdú aborda esa historia en La bola, publicado por Alfaguara, un libro que mezcla investigación periodística y crónica social para reconstruir quién fue realmente la mujer que logró abrirse paso en el mundo de la cultura y el periodismo sin apenas mostrarse en público.
Un personaje que fascinó al mundo cultural
Según explica Verdú, el interés por Mar de Marchis comenzó en los primeros años de la pasada década, cuando su presencia en foros de Internet y posteriormente en el nacimiento de Jot Down despertó una enorme curiosidad.
La editora desarrolló gran parte de su actividad desde su propio domicilio debido a la agorafobia que padecía, una circunstancia que no le impidió establecer contacto con periodistas, escritores, intelectuales y personalidades de la cultura española.
Para el autor, una de las claves de su éxito fue su capacidad para conectar con las personas y comprender rápidamente cómo relacionarse con cada interlocutor.
Mucho más que la historia de una persona
Aunque el punto de partida del libro es la figura de Mar de Marchis, Daniel Verdú sostiene que La bola también pretende explicar una época.
El autor define la obra como una reconstrucción basada exclusivamente en hechos reales que sirve para analizar los profundos cambios vividos durante los últimos quince años en ámbitos como el periodismo, la cultura, la economía y las relaciones sociales.
Según explica, el contexto de crisis económica favoreció la aparición de nuevos proyectos editoriales digitales que comenzaron a competir con los grandes medios tradicionales y abrieron nuevas formas de comunicar.
El nacimiento de Jot Down
Uno de los momentos centrales del libro es la creación de Jot Down en 2012.
Verdú considera que el proyecto editorial surgió en un momento especialmente delicado para los medios de comunicación, cuando muchos lectores buscaban nuevas voces y formatos diferentes.
En ese contexto, la personalidad enigmática de Mar de Marchis contribuyó a aumentar el interés por una revista que acabaría convirtiéndose en un referente del periodismo cultural en España.
Una investigación sin ficción
El periodista insiste en que La bola no es una novela, sino una obra construida a partir de entrevistas, testimonios y documentos.
Según afirma, todos los acontecimientos narrados proceden de personas que conocieron a Mar de Marchis o de escritos que ella misma dejó, sin incorporar elementos de ficción.
El propósito, asegura, no era desmontar el personaje ni elaborar un retrato sensacionalista, sino comprender cómo una mujer prácticamente desconocida consiguió ejercer tanta influencia en el mundo cultural español.
Una historia ligada a Alicante e Italia
El interés personal de Daniel Verdú por esta historia también tiene un componente biográfico.
Mientras trabajaba como corresponsal en Roma descubrió que Mar de Marchis se había instalado muy cerca de su domicilio en la capital italiana.
Además, ambos compartían vínculos con la provincia de Alicante, ya que la editora era natural de Santa Pola, muy cerca de Elche, ciudad con la que el periodista mantiene una estrecha relación familiar.
Estas coincidencias despertaron aún más su interés por investigar el personaje.
La polémica tras la publicación
La aparición del libro ha generado debate en redes sociales y entre personas próximas a Mar de Marchis, algunas de las cuales cuestionan la conveniencia de publicar una investigación sobre alguien fallecido que ya no puede responder o matizar determinados aspectos de su historia.
Daniel Verdú rechaza esas críticas y sostiene que limitar la escritura únicamente a personas vivas impediría abordar buena parte de las grandes biografías y obras periodísticas.
El autor defiende además que el enfoque de La bola parte del respeto y de la fascinación por un personaje complejo que, más allá de su propia historia personal, simboliza una etapa de profundos cambios en la cultura, los medios de comunicación y la manera de construir la influencia en Internet.
















