El Ayuntamiento prohíbe el acceso a la zona recreativa de la isla de l’Argoletja y estudia nuevas medidas de seguridad ante la creciente afluencia de visitantes.
El Ayuntamiento de Sumacàrcer ha decidido cerrar al baño la zona recreativa de la isla de l’Argoletja, situada junto al río Xúquer, después de que dos personas hayan fallecido ahogadas en el mismo punto en apenas cinco días. La medida, que no tiene por el momento fecha de levantamiento, busca evitar nuevos accidentes en uno de los enclaves fluviales más visitados de la Ribera Alta durante el verano.
La decisión llega tras dos sucesos mortales ocurridos el 8 y el 12 de julio que han conmocionado tanto al municipio como a los habituales usuarios del paraje natural.
El Ayuntamiento cierra la zona recreativa sin fecha de reapertura
El alcalde de Sumacàrcer, David Pons, ha confirmado que el consistorio ha optado por prohibir el baño y cerrar el acceso a la zona recreativa mientras se analizan posibles actuaciones para reforzar la seguridad del entorno.
El Ayuntamiento celebró este lunes una reunión para estudiar nuevas medidas y está previsto que las conclusiones se hagan públicas durante las próximas horas.
Desde el consistorio recuerdan que la administración local únicamente gestiona el área recreativa y no el cauce del río, por lo que sus competencias son limitadas.
«Es simplemente un área de descanso junto al río y no existe una gestión directa sobre el propio Xúquer», explicó el alcalde, que también destacó las limitaciones de recursos de un municipio de apenas mil habitantes para asumir de gran envergadura.
Dos fallecidos en menos de una semana
El primer ahogamiento tuvo lugar el miércoles 8 de julio y el segundo se produjo este domingo 12 de julio, ambos en el entorno de la isla de l’Argoleja.
Los dos sucesos obligaron a movilizar importantes dispositivos de emergencia formados por bomberos, unidades especializadas en rescate y medios aéreos, aunque en ambos casos únicamente se pudo certificar el fallecimiento de las víctimas.
La repetición de accidentes en tan corto espacio de tiempo ha reabierto el debate sobre la seguridad en las zonas de baño fluviales de la Comunitat Valenciana.
La masificación preocupa al vecindario
Los vecinos de Sumacàrcer llevan tiempo alertando del incremento constante de visitantes que recibe el paraje durante los fines de semana de verano.
Según explican, miles de personas acuden cada semana atraídas por las aguas del Xúquer sin conocer realmente las características del río ni los riesgos asociados a las corrientes, los cambios bruscos de profundidad o las elevadas temperaturas.
«No es un parque acuático», recuerdan algunos residentes, que consideran que muchos bañistas infravaloran el peligro real que puede existir en determinados puntos del cauce.
Sin socorristas y con visitantes llegados de fuera
Otra de las preocupaciones del vecindario es la ausencia de servicio de socorrismo, una diferencia importante respecto a las playas y otras zonas de baño controladas.
Además, los residentes señalan que la mayoría de las víctimas y de las personas que sufren incidentes no son vecinos del municipio, sino visitantes procedentes de otras localidades que acuden a pasar el día al entorno del río.
También advierten de que en algunas ocasiones se producen baños después del consumo de alcohol, una circunstancia que incrementa considerablemente el riesgo de accidente.
Un debate abierto sobre el futuro del paraje
El cierre temporal de la isla de l’Argoleja vuelve a poner sobre la mesa el difícil equilibrio entre el disfrute de los espacios naturales y la seguridad de quienes los visitan.
Mientras el Ayuntamiento estudia nuevas medidas, el vecindario reclama una mayor concienciación sobre los riesgos del baño en ríos, más información preventiva y fórmulas que permitan controlar mejor la afluencia durante los meses de verano.
La gran incógnita ahora es cuándo podrá reabrirse uno de los rincones más populares del Xúquer y bajo qué condiciones se permitirá de nuevo el acceso al agua.
















