El Ayuntamiento de Valencia ya trabaja en uno de los proyectos urbanísticos más esperados de la fachada marítima: la renovación integral del paseo marítimo de la Malvarrosa y el Cabanyal.
La alcaldesa María José Catalá ha confirmado que el consistorio ya está recopilando informes técnicos y municipales para comenzar a diseñar el futuro anteproyecto de remodelación de un espacio que, pese a ser uno de los más transitados de la ciudad, mantiene prácticamente intacto el diseño con el que fue construido en los años 90.
“Es una obligación”
Catalá aseguró que la inversión municipal llega después del esfuerzo realizado por los hosteleros con la renovación de los chiringuitos del paseo marítimo.
“Para el Ayuntamiento es una obligación después de la inversión realizada por los hosteleros”, señaló la alcaldesa durante una visita a las obras de renovación de saneamiento en el Cabanyal.
Según explicó, fueron los propios empresarios de la zona quienes trasladaron al consistorio la necesidad de acompañar la modernización de los locales con una mejora global del entorno urbano.
Los chiringuitos ya están en plena transformación
La renovación de los históricos chiringuitos comenzó oficialmente en enero de 2025 con los primeros derribos.
Actualmente:
- Cinco locales ya han sido reformados o están en obras.
- Los otros seis comenzarán sus trabajos después del verano.
Una vez finalice toda esa transformación, el Ayuntamiento quiere abordar la siguiente gran fase: la modernización completa del paseo marítimo.
Por el momento:
- No existe todavía un proyecto definitivo.
- Tampoco hay plazos cerrados.
- El Ayuntamiento trabaja ahora en estudios preliminares e informes técnicos.
Un paseo marítimo que Valencia lleva años reclamando
La fachada marítima se ha convertido en uno de los grandes espacios de ocio de Valencia durante todo el año.
Miles de vecinos y turistas llenan diariamente el paseo cuando hace buen tiempo, pero el deterioro del mobiliario urbano y el paso del tiempo hacen cada vez más evidente la necesidad de una reforma profunda.
Actualmente existen problemas visibles como:
- Baldosas deterioradas.
- Bancos y pretiles dañados.
- Escasez de zonas de sombra.
- Infraestructuras envejecidas.
- Problemas de acumulación de arena durante temporales.
El proyecto podría recuperar ideas del antiguo gobierno del Rialto
La renovación del paseo marítimo ya había sido planteada años atrás por el anterior gobierno municipal del Rialto.
En 2020 se presentó una propuesta que apostaba por:
- Un diseño más natural y orgánico.
- Integración de dunas.
- Pequeños bosques mediterráneos.
- Mayor conexión entre ciudad y playa.
- Protección frente a temporales marítimos.
El objetivo era transformar el actual paseo duro de hormigón en un espacio más verde y resiliente frente al cambio climático.
Las dunas generan debate
Uno de los puntos más polémicos del antiguo proyecto fue precisamente la creación de cordones dunares.
Los hosteleros mostraron entonces su rechazo porque consideran fundamental mantener vistas directas al mar desde las terrazas y locales situados en primera línea.
Aun así, las dunas se planteaban también como una medida de protección natural frente a temporales marítimos, evitando que la arena invadiera constantemente el paseo y colapsara sistemas de drenaje.
Costas tendrá la última palabra
Cualquier gran actuación urbanística sobre el paseo marítimo necesitará además autorización estatal, ya que gran parte de la zona se encuentra dentro del dominio marítimo-terrestre regulado por Costas.
Por ello, cualquier futuro proyecto deberá coordinarse entre:
- Ayuntamiento de Valencia.
- Generalitat Valenciana.
- Gobierno central.
Valencia mira definitivamente hacia el mar
La reforma del paseo marítimo se enmarca dentro de la estrategia municipal para potenciar la conexión de Valencia con su fachada marítima.
La renovación de los chiringuitos, nuevos hoteles, mejoras urbanísticas en el Cabanyal y futuros proyectos sobre la costa forman parte de una transformación mucho más amplia que busca convertir el frente marítimo en uno de los grandes motores turísticos y urbanos de la ciudad.
Y después de décadas prácticamente sin grandes cambios, el paseo marítimo podría afrontar próximamente la mayor transformación desde su inauguración en los años 90.
















