Loa vecinos de Zaidía están muy enfadados y es que desde que hace un par de años fuera en aumento la presión policial en Orriols la delincuencia no ha desaparecido, sólo se ha trasladado.
Los vecinos de Sant Antoni indignados
Fuentes de la asociación vecinal de Sant Antoni en la Zaidía aseguran que la pelea vista la semana pasada es la tercera ocurrida en un año, tres macropeleas pero advierten que llevan un año soportando lunas rotas en vehículos en la vía pública y en garajes privados, además en los últimos meses han observado cómo los robos han aumentado en violencia.
Ciertos grupos organizados tiene como objetivo a personas discapacitadas y mayores, los más vulnerables
Y es que estos grupos de desalmados por un móvil, un anillo, una pulsera, collar o simplemente el dinero de la cartera son capaces de tirar al suelo a un discapacitado o patear en el suelo a una persona mayor, los ven como víctimas fáciles y carecen de humanidad alguna.
Todo ello los vecinos lo achacan además a la venta de drogas que localizan en tres puntos del barrio muy concretos, si bien tras la pelea multitudinaria que sacó en primicia este medio y hasta las televisiones nacionales hubo una redada de decenas de agentes y se eliminó uno de ellos, pero los vecinos tienen localizados dos más, donde sospechan que el gran trasiego de gente se debe a la venta de drogas, uno localizado en la propia avenida de Primado Reig.
«No queremos que vengan y actúen un día y se vayan, porque dos días después estamos igual, queremos que tanto la Policía Local como la Nacional patrullen y actúen sobre los focos de delincuencia localizados».
Los comerciantes de Zaidía desesperados
Igualmente los comerciantes de este barrio y el de Tormos, toda Zaidía están con el alma en vilo en cada jornada. Un establecimiento que abrió hace 15 días ya ha sufrido dos robos, y es raro el establecimiento comercial que en los últimos meses no ha sufrido un atraco o un robo nocturno.
«Así no podemos estar más tiempo, ya estamos desesperados».
Tanto vecinos como comerciantes apuntan en dos direcciones, a la Policía Local, y a la Nacional, así piden tanto a la alcaldesa Catalá como a la Delegada del Gobierno ( que será la candidata socialista en las próximas elecciones al Ayuntamiento), a Pilar Bernabé que se pongan de acuerdo y actúen.
Piden a ambas dirigentes actúen en consecuencia y no un sólo día cada ciertos meses, y piden presión policial, pero también patrullaje e investigaciones. Un barrio tranquilo se ha convertido en un sin vivir.
Cuando se presiona una zona por parte de la policía la delincuencia no desaparece, sólo se traslada, y eso ha pasado con los barrios cercanos a Orriols. Hace falta se haga un Plan de choque con medidas de calado, y se hace necesaria la policía de barrio que existía en época de Barberá y fue desmantelada, una policía de proximidad pero que se coordine con la Nacional y procedan a investigar. Si los vecinos ya han reconocido dos puntos de posibles hechos delictivos, a los agentes no les costará ni un día localizarlos y actuar. Pero hay que desmantelar el punto y la organización y mandar un mensaje claro, «Combatimos la delincuencia y queremos calles tranquilas».
La seguridad ciudadana era uno de los puntos fuertes de la campaña en las elecciones pasadas de Catalá pero parece que flaquea en esto precisamente, y parece que Pilar Bernabé tampoco tiene demasiado interés en el tema. Si bien los vecinos reconocen alguna reunión con ambas policías aseguran que necesitan actuaciones inmediatas y continuadas no de carácter esporádico cuando el problema se muestra en los medios de comunicación…
















