XÀBIA – Lo que comenzó como una tarde apacible en el núcleo de la playa del Arenal se transformó en cuestión de minutos en una pesadilla de fuego y ceniza. El complejo residencial Jávea Park ha sido hoy el escenario de una tragedia que deja un balance desolador: dos personas fallecidas, un herido de gravedad y cuarenta vecinos desalojados tras un virulento incendio que ha puesto a prueba el valor de residentes y cuerpos de seguridad.
El origen del siniestro
El fuego se desató a media tarde en una vivienda situada en la segunda planta de un edificio de seis alturas. Según los primeros informes, las llamas se propagaron con una rapidez inusual, devorando el inmueble y generando una densa columna de humo negro visible desde diversos puntos de la costa.
En el interior de la vivienda donde se originó el foco, la fatalidad no dio tregua. Una mujer de aproximadamente 70 años perdió la vida al quedar atrapada entre las llamas, sin posibilidad de escape. A pesar de la rápida intervención de los bomberos del Consorcio Provincial, el estado del piso tras la extinción da fe de la violencia del incendio.
El sacrificio de un vecino: Una alerta de puerta en puerta
La segunda víctima mortal personifica el heroísmo y el infortunio de esta jornada. Se trata de un hombre de 42 años y nacionalidad colombiana, residente de la finca, cuya valentía le costó la vida. Según el relato de los supervivientes, al percatarse del fuego, el hombre no buscó su propia salida, sino que decidió recorrer los pasillos golpeando las puertas de sus vecinos para alertarlos del peligro.
Su rastro se perdió al llegar a la planta donde el fuego era más intenso. Allí, el humo —ya convertido en una trampa tóxica— lo dejó sin oxígeno. Se desplomó en la escalera. Pese a que los servicios sanitarios realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar durante varios minutos tras rescatar su cuerpo, solo pudieron certificar su fallecimiento por inhalación de humo.
Rescate al límite: Cinco vidas salvadas por un montacargas
Entre el caos, surgieron historias de supervivencia extrema. La Policía Local de Xàbia fue la primera en personarse en el lugar. Ante la imposibilidad de acceder por las vías convencionales debido al colapso de las escaleras por el humo, un agente utilizó el montacargas exterior de un pintor que se encontraba en la fachada.
Elevándose hasta el cuarto piso, el oficial logró acceder al edificio y encontró a una familia —dos adultos y dos menores, el más pequeño de apenas 5 años— tendidos en el suelo, asfixiándose. Gracias a su rápida intervención, los cinco fueron extraídos por la fachada, salvándoles la vida en el último instante.
Balance de heridos y situación actual
El Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) informó que, además de los fallecidos, un hombre de 58 años fue trasladado de urgencia al Hospital de Dénia con pronóstico reservado por problemas respiratorios. Otro joven de 32 años fue atendido y dado de alta in situ. La tensión del momento también obligó a los sanitarios a asistir a cinco personas por fuertes crisis de ansiedad.
Los bomberos, tras establecer un pasillo de seguridad, evacuaron a un total de 40 vecinos. Mientras que los residentes de las plantas inferiores fueron desalojados de inmediato, los de los pisos superiores vivieron momentos de angustia confinados en sus viviendas hasta que los efectivos pudieron asegurar el descenso.
A estas horas, el incendio se da por extinguido, aunque los retenes permanecen en la zona realizando labores de ventilación y revisando la estructura del edificio. Agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de la Vila Joyosa ya se han desplazado al lugar para iniciar la investigación que determine las causas exactas que originaron las llamas en este trágico suceso que ha teñido de luto a la Marina Alta.
















