ALICANTE. Un incendio forestal declarado a primera hora de la tarde de este miércoles en el término municipal de Benimantell ha encendido las alarmas en la comarca de la Marina Baixa. La compleja orografía de la zona, caracterizada por sus desniveles y su frondosa masa forestal, ha obligado al Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana a activar con rapidez un contundente despliegue de medios terrestres y aéreos para frenar el avance de las llamas antes de que puedan comprometer áreas de mayor valor ecológico.
El aviso inicial se registró en la sala del 112 Comunitat Valenciana a las 13:48 horas, momento en el que se puso en marcha el protocolo correspondiente al Plan Especial Frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF). En un primer momento, se movilizaron de urgencia tres unidades terrestres del Servicio de Bomberos Forestales de la Generalitat Valenciana, apoyadas por tres autobombas, dos dotaciones completas del Consorcio Provincial de Bomberos de la Diputación de Alicante y un único medio aéreo destinado a realizar las primeras tareas de reconocimiento y descarga de agua sobre los focos principales.
Refuerzo inmediato ante la evolución del fuego
No obstante, la evolución del frente y las condiciones del terreno forzaron una actualización inmediata del contingente apenas unos minutos después del primer despacho. Ante el riesgo de propagación en una zona conocida por su densa vegetación de pinar y monte bajo, los mandos del operativo decidieron intensificar el ataque desde el aire y reforzar la línea de defensa en tierra.
Según los últimos datos oficiales facilitados por el Centro de Coordinación de Emergencias, el dispositivo actual cuenta con:
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Efectivos terrestres: Tres unidades de bomberos forestales terrestres de la Generalitat y dos autobombas.
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Fuerzas provinciales: Dos dotaciones de los parques del Consorcio de la Diputación de Alicante.
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Apoyo aéreo: Dos helicópteros de extinción, que incorporan a sus respectivas unidades helitransportadas para descargar personal especializado directamente en las crestas y barrancos de difícil acceso.
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Coordinación y vigilancia: Un agente medioambiental a pie de campo para evaluar el impacto ecológico y una unidad de prevención de incendios encargada de perimetrar y vigilar los puntos críticos.
Un terreno escarpado que dificulta las tareas
El término de Benimantell, ubicado en pleno valle de Guadalest y rodeado por las sierras de Aitana y de la Serrella, presenta serias dificultades para los vehículos pesados de extinción. Las pendientes pronunciadas y la escasez de caminos practicables convierten el trabajo de las dotaciones helitransportadas y las descargas de los dos helicópteros en piezas clave para enfriar el terreno y permitir que los bomberos forestales ganen terreno con herramientas manuales y líneas de manguera.
A esta hora, los efectivos centran sus esfuerzos en estabilizar los flancos del incendio e impedir que la columna de humo y el avance de las llamas obliguen a tomar medidas preventivas respecto a las infraestructuras de la zona o las carreteras secundarias que vertebran el valle. Las autoridades autonómicas han hecho un llamamiento a la prudencia y ruegan a la población civil que evite transitar por las inmediaciones del incendio para no entorpecer el paso continuo de los vehículos de emergencia. Las causas del origen del fuego continúan bajo investigación.
















