Valéncia (11 de junio de 2026) – El Ayuntamiento de Valéncia ha definido la ordenación definitiva y la planta viaria para el futuro Paseo García Lorca, el gran eje urbano que se proyecta sobre el espacio liberado por el soterramiento de las vías del tren en la entrada sur de la ciudad. La propuesta técnica final descarta el planteamiento anterior del «Corredor Verde» tras un exhaustivo análisis de movilidad que alertaba de un colapso circulatorio inminente en los distritos circundantes.
Un nuevo eje verde de dirección única
El diseño final contempla la transformación del espacio en un entorno predominantemente residencial y sostenible. El Paseo García Lorca destinará el 88% de su superficie a espacios peatonales, zonas verdes y carriles ciclistas, reservando únicamente un 12% del suelo para el uso viario y el transporte público.
La principal novedad radica en la reconfiguración de los flujos de tráfico pesado y privado. El nuevo paseo se estructurará bajo un esquema de dirección única en sentido sur, el cual contará con:
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Dos carriles para vehículos privados.
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Un carril exclusivo para el transporte público.
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Un carril bici bidireccional.
Para complementar esta intervención y evitar problemas de saturación, la calle San Vicente pasará a ser de sentido único en dirección norte desde el Bulevar Sur. Esta vía adoptará una configuración idéntica a la de García Lorca, disponiendo también de dos carriles para el coche privado, uno para el transporte público y el carril bici bidireccional recientemente ejecutado.
Con el objetivo de reducir el denominado «tráfico de agitación» —aquel que circula buscando aparcamiento— y mitigar el impacto visual de los coches, se eliminará por completo el estacionamiento en superficie en el paseo. En su lugar, el proyecto integra la construcción de un aparcamiento en altura con capacidad para 495 plazas dentro del Programa de Actuación Integrada (PAI) de la zona.
El informe técnico de movilidad: 26 alternativas analizadas
La decisión de desechar el antiguo plan de un corredor totalmente peatonalizado surge a raíz de un detallado estudio técnico encargado por el consistorio. Dicho informe ejecutó macro y microsimulaciones de tráfico sobre un total de 26 alternativas diferentes. Los modelos predictivos tuvieron en cuenta que las proyecciones urbanísticas para el entorno más próximo contemplan la edificación de unas 6.000 viviendas nuevas (unos 12.000 nuevos vecinos) y hasta 8.300 inmuebles en el conjunto del ámbito afectado, atrayendo a una población estimada de 16.000 habitantes.
Este crecimiento demográfico implicará un incremento de 20.400 vehículos diarios respecto a la intensidad de tráfico actual. Todo ello calculando ya a la baja el uso del vehículo privado debido a la futura ampliación de la red ciclista y las directrices del Plan Director de la EMT.
Las simulaciones determinaron que la opción del «Corredor Verde» resultaba inviable para absorber dicha demanda. En hora punta (de 8:00 a 9:00 horas), alrededor de 3.500 vehículos habrían necesitado más de una hora para cruzar la calle San Vicente debido a una congestión total. Además, la cola media de vehículos en los accesos se habría incrementado en un 104,34% y los tiempos de demora por kilómetro habrían subido un 15,22% respecto a los valores actuales, bloqueando también vías esenciales como la Carrera de Malilla, la Avenida Fernando Abril Martorell y la gran arteria de Giorgeta.
Permeabilidad entre barrios y demolición del puente
El nuevo plan busca resolver de forma directa la histórica separación física provocada por las vías ferroviarias, favoreciendo la conexión peatonal y de vehículos entre distritos adyacentes como La Rayosa, Malilla y Favara.
Para lograr esta cohesión, se habilitarán conexiones transversales en tres calles específicas que cruzarán el Bulevar García Lorca:
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Calle Joaquín Navarro.
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Calle Almudaina.
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Calle Pianista Ampar Iturbi.
Asimismo, una de las obras de mayor envergadura técnica vinculadas al plan será la demolición completa del puente actual sobre el Bulevar Sur que cruzaba las vías férreas. Al desaparecer la infraestructura ferroviaria subterránea, este viaducto pierde su utilidad y se eliminará para suprimir su «efecto barrera», sustituyéndose el nodo de circulación por una rotonda que facilitará una mejor integración urbana a nivel de suelo.
Los datos técnicos finales del proyecto estiman que esta solución laminará el tráfico rodado en todo el sector sur, registrando reducciones de la intensidad vehicular de hasta un 41% en San Vicente, un 36% en la Carrera de Malilla y un 10% en la Avenida Ausias March si se compara con los escenarios que planteaba el anterior diseño urbanístico.



















