El sector del taxi en la Comunitat Valenciana va a por todas. Las principales asociaciones representativas han lanzado una convocatoria de protesta masiva para el próximo miércoles 17 de junio en Valencia, coincidiendo con una fecha clave en las Cortes Valencianas. El motivo del enfado es el nuevo Decreto Ley que regula los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC), una normativa que, según los taxistas, abre la puerta a la «liberalización encubierta» del servicio.
El pulso político y social está servido. El día de la movilización es crucial: si las Cortes no convalidan el Decreto Ley esa misma jornada, la norma quedará derogada automáticamente y perderá su vigencia de forma inmediata.
Las claves de la movilización: horarios y cortes de tráfico previstos
La protesta del 17 de junio se ha diseñado para visibilizar el conflicto tanto en las calles principales como a las puertas del parlamento autonómico, lo que anticipa una mañana complicada para la movilidad en el centro de Valencia.
- 09:30 horas | Marcha de vehículos: La concentración de taxis arrancará desde la Plaza de Tetuán y recorrerá el centro urbano hasta la Avenida Guillem de Castro.
- 10:00 horas | Protesta a pie: Los manifestantes se concentrarán frente a las Cortes Valencianas, en la Plaza de San Lorenzo, 4.
- El acto central: Las asociaciones han anunciado que realizarán una «escenificación de la muerte del taxi» para reflejar el impacto económico que, según denuncian, sufrirán las familias que dependen del sector.
- 14:30 horas: Fin previsto de la jornada de movilización.
¿Por qué protesta el sector? El impacto de las 2.000 licencias VTC
El eje central del conflicto es el temor a la pérdida de exclusividad en el entorno urbano. Desde el sector del taxi aseguran que el nuevo texto legalizaría de facto a más de 2.000 VTC para operar libremente por toda la Comunitat Valenciana, compitiendo de forma directa con las licencias locales.
Para los convocantes, permitir este volumen de vehículos supone un golpe letal al carácter de «servicio público» del taxi, equiparando ambos modelos de transporte sin atender a las diferencias regulatorias que soportan los taxistas.
«Ningún taxista en su sano juicio puede estar de acuerdo con este Decreto Ley», recoge el manifiesto conjunto de las juntas directivas, apelando a la máxima movilización para evitar ser «cómplices silenciosos» de la reforma.
Las cinco exigencias del taxi tras la línea roja
El objetivo inmediato de la protesta es tumbar el decreto en la votación de las Cortes, pero las exigencias del taxi van más allá y apuntan directamente a la Conselleria de Infraestructuras y Territorio. Una vez lograda la derogación, el sector exige una hoja de ruta estricta:
- Cumplimiento de promesas: Reclaman que el Conseller materialice los compromisos adquiridos con el sector a lo largo del último año.
- Veto urbano a las VTC: Prohibir de forma total la actividad de estos vehículos de plataforma en el ámbito estrictamente urbano.
- Freno a nuevas concesiones: Suspender de manera inmediata la entrega de cualquier nueva autorización de VTC.
- Estudio técnico riguroso: Exigen realizar el informe técnico prometido en base al artículo 99.5 de la LOTT, que evalúe la capacidad del transporte local bajo criterios de sostenibilidad, gestión del espacio público y reducción de emisiones de CO2.
- Un modelo centrado en el usuario: Rediseñar el futuro del transporte público urbano priorizando la seguridad, la sostenibilidad y la atención al ciudadano por encima de la liberalización del mercado.
















