SUECA (VALÉNCIA). — El Partido Popular de la provincia de Valéncia ha protagonizado este sábado una multitudinaria demostración de fuerza en la localidad de Sueca, logrando congregar a más de 1.300 alcaldes, concejales, portavoces y simpatizantes. Un encuentro de carácter histórico que ha contado con la presencia del presidente nacional de la formación, Alberto Núñez Feijóo, y en el que el líder provincial del PP, Vicent Mompó, ha erigido a la militancia valenciana como «la fuerza inquebrantable» y «el motor de la victoria que devolverá la sensatez a España» de cara al ciclo electoral de mayo de 2027.
Bajo el lema ‘Treballar, treballar i treballar’, la plana mayor del partido —incluyendo al presidente del PPCV, Juanfran Pérez Llorca, y a los líderes provinciales de Castellón y Alicante, Marta Barrachina y Toni Pérez— arropó a un Feijóo que recogió el guante de Mompó. El líder nacional advirtió de que la Comunitat Valenciana es una pieza indispensable para el vuelco político en el país: «Para el cambio en el Gobierno de España necesito a la Comunidad Valenciana; si este motor funciona unido, seremos imparables; si no, el motor se gripará».
Ofensiva contra el «sanchismo»
Tanto Mompó como Feijóo centraron sus discursos en la dureza de la situación política estatal, denunciando una «crisis moral sin precedentes». Feijóo fue tajante al señalar la responsabilidad directa del presidente del Gobierno:
«Nunca habíamos vivido un momento de mayor degradación y todo lleva a uno, a Sánchez. Tiene que dimitir, no hay otra, el cambio es imparable».
Ante lo que calificó como «ataques a los jueces» y «amordazamiento de los diputados», el líder de la oposición se comprometió a liderar un Ejecutivo basado en cuatro pilares: decencia, buen gobierno, servicios públicos e igualdad. Además, garantizó un nuevo modelo de financiación autonómica justo para la Comunitat Valenciana y el respaldo firme a los afectados por la DANA: «Os trataron de forma injusta, os debemos reparar los daños que todavía arrastráis, yo no os dejaré solos», enfatizó.
Por su parte, Vicent Mompó arremetió contra la gestión del Ejecutivo central por convertir, a su juicio, «la marca España en una marca ridícula para la prensa internacional». También dirigió duras críticas a la líder de los socialistas valencianos, Diana Morant, a quien definió de forma irónica como «la candidata disfrazada de ministra» y «la única hija de Zapatero sin imputar«, afeándole sus vínculos políticos con figuras como José Luis Ábalos.
Clave territorial y relevo generacional
Más allá de la crítica al Gobierno central, el presidente provincial centró su intervención en la gestión diaria, la humildad y la integración, recordando que el PP valenciano ha sumado más de 1.100 nuevos afiliados en el último año. Mompó hizo además una firme defensa del bilingüismo «cordial», las tradiciones locales y las señas de identidad valencianas: «Nunca pediremos perdón por sentirnos valencianos», reivindicó.
El acto contó también con el simbolismo del relevo generacional a través de Gerard Carbonell, secretario de la Ribera Baixa de Nuevas Generaciones. En un guiño al entorno rural de Sueca, Carbonell comparó la «política útil» con el cultivo tradicional del arroz, señalando que requiere «el mismo esfuerzo» de cercanía, constancia y escucha activa a los vecinos.
Para cerrar las intervenciones, el presidente regional del PPCV, Juanfran Pérez Llorca, lamentó que la Comunitat haya sido «la tierra que más ha sufrido el sanchismo». No obstante, se mostró optimista con el horizonte electoral inmediato augurando que, debido a la insostenibilidad del actual Gobierno de España, «antes de que lleguen las municipales tendremos a Feijóo como presidente».

















