VALENCIA. — Lo que inicialmente se concibió como un encuentro de debate político en formato distendido acabó convirtiéndose en una demostración de fuerza militante y sintonía electoral. Mónica Oltra y Gabriel Rufián lograron reventar todas las previsiones de la organización al reunir a una multitud que desbordó las inmediaciones del anfiteatro del Parque de Cabecera de Valencia, consolidando el evento como uno de los hitos de la agenda política local.
El acto, organizado con el objetivo de contraponer modelos de gestión y tejer puentes entre diferentes sensibilidades de la izquierda transformadora y el soberanismo progresista, evidenció la capacidad de atracción de ambas figuras. Desde una hora antes del inicio programado, las rampas de acceso y las zonas ajardinadas colindantes al recinto ya registraban un flujo constante de asistentes, lo que obligó a los servicios de logística a ampliar de urgencia el perímetro de megafonía para que las cientos de personas que se quedaron fuera del recinto principal pudieran seguir las intervenciones.
Sintonía y «fórmulas valencianas»
El diálogo discurrió entre la complicidad de los dos ponentes y el constante aplauso de un público entregado. Mónica Oltra capitalizó gran parte de la atención reivindicando la «vía valenciana» como un modelo de éxito exportable, basado en la negociación constante y las políticas de rescate social. Durante su intervención, Oltra insistió en la necesidad de «poner a las personas en el centro de la diana institucional», destacando los avances en dependencia, sanidad y educación logrados bajo las fórmulas de coalición plural.
Por su parte, Gabriel Rufián aportó la contrarréplica estatal con su habitual estilo directo y punzante. El portavoz en el Congreso desgranó la compleja realidad madrileña y defendió la utilidad de un bloque histórico de izquierdas capaz de condicionar las agendas de gobierno. Rufián elogió la madurez del electorado valenciano y no dudó en calificar la gestión local como un «faro de resistencia» frente al avance de las posiciones conservadoras y de la extrema derecha.
¿Un termómetro de cara a los próximos meses?
Más allá del contenido de las ponencias, la lectura clave de la jornada se centró en la respuesta de la calle. Fuentes de la organización admitieron con timidez que el volumen de asistentes duplicó las estimaciones más optimistas. «Sabíamos que el cartel era potente, pero la respuesta ciudadana demuestra que hay una necesidad latente de escuchar propuestas que vayan más allá del ruido mediático de Madrid», señalaban organizadores al término del evento.
El desborde del Parque de Cabecera no solo se leyó en clave interna como un éxito organizativo, sino que los analistas locales lo interpretan como un termómetro muy fiable del estado de ánimo de las bases de cara a los próximos ciclos electorales. La capacidad de movilización exhibida en Valencia lanza un mensaje de vitalidad de un espacio político que busca consolidar sus alianzas territoriales.
El encuentro concluyó con una ovación cerrada y con ambos líderes atendiendo durante casi una hora a los militantes y simpatizantes que se agolpaban junto al escenario improvisado, dejando claro que la sintonía entre la Valencia del Pacte del Botànic y el soberanismo de izquierdas catalán cuenta con un firme respaldo de público en la capital del Turia.
Mónica Oltra: La salvación política de Comrpomís o la última estocada a la coalición catalanista e independentista?
Lo que es evidente es que Mónica Oltra sigue aunando a la izquierda, a pesar de sus problemas judiciales sigue concentrando las esperanzas del sector más izquierdista valenciano y nacionalista. Todo en unas horas bajas de Compromís descabezado, donde no hay liderazgos claros.
Cabe recordar que cuando Mónica Oltra dejó la política activa, desde el Bloc, ahora Més Compromís se encargaron de eliminar de los puestos de poder de Compromís a todos los que quedaban en Iniciativa, en una clara estrategia del Bloc por acaparar todo el poder de Compromís. Ahora, le piden que vuelva, a liderar la Ciudad de Valencia a una ex-vicepresidenta de la Generalitat Valenciana que vive en Ribarroja.
Pero este acto deja dos cosas muy claras, que con Mónica Oltra Compromís recuperará poder político y que ya no es el partido nacionalista que nos vendieron. Ahora Mónica busca alianzas para una nueva «entesa valenciana» y Compromís sólo puede asentir callado esperando su fin.
Oltra, ya está curtida en esto dela política, y después de lo que le hicieron en Compromís sólo busca volver por la puerta grande a la política. Para ello, no duda en apoyarse en Sumar, en Gabriel Rufián y hasta en IU y Podemos si hace falta, algo que desdibuja aún más el papel de Compromís como partido supuestamente nacionalista.
Veremos lo que depara el destino, y por cierto, que el PSPV de Valencia se ponga a temblar, porque con su estrategia Mónica busca unir el voto de la izquierda y no dudará en arrollar a una Pilar Bernabé ensanchizada y con pocas posibilidades…





















