El centro de salud de La Coma, en Paterna, ha recuperado este lunes el servicio de Pediatría después de más de tres años sin especialistas en el consultorio. La reapertura supone un importante alivio para decenas de familias del barrio, que durante todo este tiempo se habían visto obligadas a desplazarse a otros centros sanitarios del municipio para atender a sus hijos.
La vuelta del servicio llega además en un contexto especialmente delicado, marcado por los numerosos episodios de violencia y amenazas sufridos por el personal sanitario durante los últimos años.
Dos pediatras y una enfermera para recuperar la atención infantil
La Conselleria de Sanidad ha incorporado dos pediatras y una enfermera para restablecer la atención sanitaria infantil en el centro de salud.
La ausencia de especialistas había convertido la situación en uno de los principales problemas asistenciales del barrio.
Desde marzo de 2023 no había ningún pediatra estable en el consultorio después de que el último profesional solicitara el traslado. A ello se sumó la jubilación de otro especialista y la imposibilidad de cubrir las vacantes debido a la dificultad para encontrar médicos dispuestos a trabajar en el centro.
Durante este tiempo, las familias de La Coma han tenido que desplazarse a otros ambulatorios de Paterna para las revisiones, consultas y urgencias pediátricas de sus hijos.
Un centro marcado por las agresiones
La situación del centro sanitario de La Coma lleva años generando preocupación entre profesionales y administraciones.
Los trabajadores han denunciado numerosos episodios de amenazas, insultos y agresiones físicas que han complicado enormemente el funcionamiento normal del consultorio.
Uno de los incidentes más graves ocurrió en noviembre de 2025, cuando un usuario destrozó un vehículo de atención domiciliaria. Aquel episodio provocó el cierre temporal del centro.
No era la primera vez que la violencia obligaba a tomar medidas excepcionales.
El consultorio ya contaba con seguridad privada y detector de metales, una situación poco habitual en centros de atención primaria.
Refuerzo de seguridad para garantizar la atención
El centro volvió a abrir sus puertas el pasado 7 de abril, aunque inicialmente lo hizo sin servicio de Pediatría.
Para tratar de garantizar la seguridad del personal sanitario se reforzaron las medidas de vigilancia:
- Presencia de seguridad privada en el interior.
- Vigilancia policial en entradas y salidas.
- Control de acceso.
- Reducción del aforo.
Ahora, con la incorporación de los nuevos especialistas, Sanidad busca recuperar progresivamente la normalidad asistencial y devolver todos los servicios médicos al barrio.
Las familias celebran la recuperación del servicio
La noticia ha sido recibida con alivio por numerosos vecinos de La Coma, especialmente entre las familias con niños pequeños, que llevaban años reclamando la recuperación de la atención pediátrica en el propio barrio.
Muchos padres denunciaban las dificultades que suponía tener que desplazarse continuamente a otros centros sanitarios para consultas rutinarias, vacunas o urgencias infantiles.
La recuperación del servicio supone también un intento de mejorar la imagen del consultorio y dejar atrás una etapa marcada por el conflicto constante.
El gran reto: estabilizar la plantilla
Uno de los principales desafíos ahora será lograr que los nuevos profesionales permanezcan de forma estable en el centro.
La dificultad para cubrir plazas en determinados consultorios sanitarios se ha convertido en un problema recurrente en distintos puntos de la Comunitat Valenciana, especialmente en centros considerados conflictivos o con condiciones laborales complicadas.
En el caso de La Coma, el historial de agresiones había provocado que muchos especialistas rechazaran incorporarse al consultorio.
Por ello, tanto las autoridades sanitarias como los vecinos esperan que el refuerzo de seguridad permita iniciar una nueva etapa en la que pueda garantizarse una atención sanitaria completa y estable para todo el barrio.
Tras más de tres años sin Pediatría, La Coma intenta ahora recuperar poco a poco la normalidad sanitaria que muchos vecinos llevaban demasiado tiempo esperando.















