La lluvia impulsa la campaña del níspero en la Marina Baixa, que alcanzará las 10.000 toneladas
El sector celebra una producción de calidad, pero alerta del aumento de costes y la falta de mano de obra
La campaña del níspero en la Marina Baixa llega este año con buenas previsiones, gracias a las lluvias registradas en marzo, que han favorecido el desarrollo del fruto en un momento clave.
Las estimaciones apuntan a una producción que podría alcanzar las 10.000 toneladas bajo denominación de origen, con un volumen ligeramente superior al del año anterior y una calidad destacada.
La lluvia, clave para una buena cosecha
Las precipitaciones han sido determinantes para el cuajado del níspero, ya que llegaron en el momento óptimo del ciclo agrícola.
Esto ha permitido a los agricultores prever una campaña con fruta de gran calidad, según las valoraciones del sector.
No obstante, el fuerte viento registrado en febrero, con rachas cercanas a los 90 km/h, provocó daños en infraestructuras agrícolas y ha afectado a parte de la producción más temprana.
El aumento de costes amenaza la rentabilidad
A pesar de las buenas previsiones, sobre la campaña planea una preocupación creciente: el aumento de los costes de producción.
Desde el sector agrario advierten que factores como el encarecimiento del gasóleo, el plástico o la madera —vinculados al contexto internacional— pueden reducir significativamente los márgenes de los agricultores.
“Somos explotaciones pequeñas y asumimos muchos costes. El aumento de precios lo estamos notando mucho”, señalan desde el sector.
Una campaña cada vez más adelantada
La recolección del níspero ya comenzó a finales de febrero, aunque abril y mayo concentran el grueso de la campaña.
En los últimos años, el sector ha optado por variedades más tempranas para adelantarse al mercado y ganar competitividad.
“Llegar antes marca la diferencia. El níspero es la primera fruta de la primavera y eso le da ventaja en los puntos de venta”, explican desde la cooperativa de Callosa d’en Sarrià.
Falta de mano de obra: el gran problema
Otro de los grandes retos que afronta el sector es la escasez de trabajadores.
Se trata de una campaña corta, intensiva y que requiere manipulación manual, lo que dificulta encontrar mano de obra suficiente.
Además, la falta de relevo generacional agrava la situación, un problema que también afecta a otros cultivos como la uva del Vinalopó o la cereza en zonas de montaña.
Desde las organizaciones agrarias reclaman medidas urgentes en materia laboral y fiscal para garantizar la viabilidad de un cultivo que no puede mecanizarse.
Un producto clave de la primavera valenciana
El níspero se consolida un año más como uno de los productos estrella de la primavera en la Comunitat Valenciana.
Su carácter temprano y su calidad lo convierten en una fruta con gran presencia en los mercados, aunque el futuro del sector dependerá de cómo se afronten los retos actuales.
Etiquetas: nísperos, Marina Baixa, agricultura, Callosa d’en Sarrià, campaña agrícola, Alicante
Fuente: À Punt NTC
















