VALENCIA. — En una nueva edición de los desayunos informativos de la Asociación de Medios Digitales de la Comunitat Valenciana (AMDComVal), celebrada en el Casino de la Agricultura de Valencia, el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, ha desgranado la ambiciosa hoja de ruta del ente provincial de cara al futuro de los municipios. Con una nutrida asistencia de medios de comunicación de Alicante, Castellón y Valencia, el también alcalde de Gabarda ha defendido con firmeza la utilidad institucional de la corporación y ha abogado por un cambio radical en la forma de gobernar y cooperar a escala comarcal.
Durante su intervención, Mompó ha recordado con especial emoción los difíciles momentos vividos tras la devastadora catástrofe de la DANA de 2024, utilizándolos como el mayor ejemplo de la necesidad del ente que dirige. «Ese día salimos solo con la intención de ayudar. Los alcaldes fueron los primeros, por supuesto, pero la gente nos ve a la Diputación como una institución útil», ha reivindicado, citando que, según recientes estudios públicos, la Diputación de Valencia se consolida como la institución mejor valorada por la ciudadanía. El presidente ha defendido la seriedad en el destino de los recursos públicos y ha asegurado que, pese al coste político y personal pagado, «lo está pagando a gusto y volvería a hacer exactamente lo mismo» para dar cobertura a los 266 municipios, las 26 mancomunidades y las 3 entidades locales menores que gestiona la institución.
Para sustentar la relevancia de la administración que preside frente a lo que califica como «ruido y hablar por hablar», el mandatario ha expuesto cifras contundentes de su plan inversor. Entre las partidas más destacadas, sobresale la histórica inversión de 30 millones de euros destinada al Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, el más dotado de toda la provincia. Este presupuesto contempla mejoras vitales en el parque de Torrent, la central de brigadas de Ademuz y las instalaciones operativas de Monserrat.
«Ese día salimos solo con la intención de ayudar; la ciudadanía valora a la Diputación como la entidad más útil y cercana»
Infraestructuras, movilidad y reto demográfico
Asimismo, el presidente ha enfatizado el esfuerzo logístico y técnico que supone la conservación y mejora de los cerca de 2.000 kilómetros de carreteras provinciales bajo su tutela. Lejos de concebirlas únicamente como vías de asfalto, Mompó ha destacado el diseño de seis itinerarios de rutas ciclistas y peatonales orientadas a conectar grandes comarcas y fomentar hábitos saludables y el deporte de fin de semana, vertebrando el territorio mediante una gran infraestructura integrada similar a una «Volta a peu pero en bici».
El reto demográfico y el acceso a la vivienda también han ocupado un lugar central en su análisis. En un territorio donde el 80% de la población se concentra en apenas el 20% de la superficie (principalmente en franjas costeras e industriales), Mompó ha marcado como prioridad de la Diputación potenciar los servicios y las infraestructuras de transporte en el interior provincial para garantizar el equilibrio territorial y ofrecer a los jóvenes la posibilidad real de desarrollar su vida en sus municipios de origen si así lo desean.
Un nuevo modelo comarcal frente al individualismo
El núcleo duro de la propuesta política de Vicent Mompó pasa por «pensar en colectivo». El presidente ha anunciado la próxima presentación de un documento con un nuevo organigrama y una hoja de ruta muy clara de cara a la próxima legislatura. Tras asegurar que «a ningún pueblo le faltan inversiones de base» (parques, polideportivos, carreteras, piscinas o aceras) gracias a los planes provinciales, ha insistido en que el problema real reside en la gestión diaria y los servicios ordinarios.
«No puede ser que todos los municipios aspiren a tener un colegio, un hospital o un polideportivo de manera individual», ha argumentado con vehemencia.
Por ello, insta a los alcaldes a superar localismos y buscar sinergias comarcales, planteando de forma concreta la centralización de servicios esenciales como la Policía Local a través de centrales comarcales integradas. Mompó sostiene que «si se lucha por conseguir algo a nivel comarcal y más grande, compartiendo servicios en una central con mejor plantilla en lugar de tener dos agentes que no abarcan el término, sería más económico y ofrecería un servicio de mayor calidad y alcance».
Identidad, cultura y vertebración provincial
La defensa de las señas de identidad de la Comunitat Valenciana es otro pilar innegociable en su discurso. Mompó ha reclamado el pleno reconocimiento del valenciano en las grandes plataformas tecnológicas, cuestionando directamente la exclusión de la lengua de sistemas operativos cotidianos como el de Apple: «¿Por qué el valenciano no puede ser una lengua reconocida en el iPhone, por ejemplo? Creo que es evidente que los dialectos no son los mismos, entonces ¿por qué tenemos que renunciar a nuestro valenciano y utilizar otro?».
Esta postura, enmarcada siempre bajo el uso de la normativa de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) —matizando que «se puede ser más o menos valenciano sin salir de la normativa»—, convive con iniciativas prácticas de gran calado, como el Plan de Trinquets. Este plan está dotado con más de 12 millones de euros para apoyar la pilota valenciana, las fiestas locales y la restauración del patrimonio parroquial municipal, al ser en muchos municipios pequeños «el único patrimonio del pueblo» que debe estar en condiciones decentes para el uso de los ciudadanos.
Respecto a la agricultura, la ha calificado como un tema complejo, pero ha mostrado su firme ilusión de aportar dinero y proyectos específicos desde la Diputación para mejorar el sector. Igualmente, ha planteado la futura creación de la «receta deportiva», un servicio para que los pueblos pequeños sin recursos puedan contar con técnicos en educación física coordinados con los médicos para orientar a la población. En la misma clave de cohesión territorial, ha abogado por crear proyectos interprovinciales con Castellón y Alicante en los municipios limítrofes, con el objetivo firme de difuminar «fronteras invisibles» que tradicionalmente han fragmentado la Comunitat.
Claves del debate político y orgánico del PP
En la vertiente estrictamente partidista, Vicent Mompó se ha mostrado contundente en varios temas de relevancia interna:
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Rechazo a las primarias: Se ha manifestado contrario a este sistema de elección interna: «No soy partidario de hacer primarias porque es el harakiri del partido. Depende de la mayoría de votantes y en municipios de pocos habitantes no sería justo depender de lo que opinen esas minorías que abarcan tanto». Su meta orgánica es «encontrar un equipo en cada pueblo que represente al PP».
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Candidaturas a la Generalitat: Recordó que en breve se conocerá quién será el candidato a la presidencia de la Generalitat por decisión de Alberto Núñez Feijóo. Sin descartarse ni postularse directamente ante nombres como Juanfran Pérez Llorca o Susana Camarero, recurrió a un símil futbolístico: «No hay jugador de fútbol al que no le guste ser titular».
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Crítica al Gobierno Central: Censuró duramente la postura de Pedro Sánchez durante la emergencia en la provincia: «A día de hoy todavía no entiendo cómo Pedro Sánchez, en vez de pensar en la estrategia, no vino a ayudar a nuestra comunidad».
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Relación con María José Catalá: Calificó su relación con la alcaldesa de Valencia como «buena» y basada en la lealtad. Enmarcó las ausencias de la alcaldesa en algunos actos provinciales dentro de la normalidad estratégica: «Rita ya lo hacía y María José también ha tomado la decisión estratégica de no salir del Cap i Casal… es una decisión de ella sin haberlo hablado al respecto, no creo que haya nada más allá».
















