Ángel Brández, presidente de Marina Premium, critica la lentitud municipal en mejorar la iluminación y el control policial en el entorno del Veles e Vents, advirtiendo del daño a la imagen turística de la zona.
REDACCIÓN | Valéncia, 18 de junio de 2026
La Asociación Marina Premium ha alzado la voz para exigir al Ayuntamiento de Valéncia una mayor implicación y celeridad ante los problemas de civismo detectados en el frente marítimo. Su presidente y CEO de Vlue Arribar, Ángel Brández, ha reclamado de forma urgente una mejora en la seguridad, la iluminación y los servicios públicos en el entorno de la Marina, especialmente en las inmediaciones del aparcamiento del emblemático edificio Veles e Vents. La patronal denuncia que en las últimas semanas se han repetido concentraciones de jóvenes, episodios de botellón y enfrentamientos que distorsionan la realidad de este enclave estratégico.
La hostelería se desmarca del incivismo
Desde la asociación empresarial se quiere dejar claro que el foco del problema es la falta de infraestructuras públicas ante las grandes aglomeraciones y no la actividad de sus locales.
“La presencia de personas realizando botellón o utilizando espacios públicos como improvisados aseos no puede atribuirse a los establecimientos de hostelería que operan en la zona, sino a la falta de medios y recursos habilitados por la administración para gestionar adecuadamente los grandes flujos de visitantes”, sostiene Brández.
Aunque el Ayuntamiento ya ha anunciado su intención de intervenir en la zona, el líder empresarial se muestra crítico con los plazos administrativos previstos: “Al menos hasta dentro de seis o siete meses no estará la solución y consideramos que se podría haber agilizado la tramitación”.
Un plan de choque para garantizar la convivencia
Los restaurantes asociados a Marina Premium realizan una decidida apuesta por la gastronomía de calidad orientada al turismo y al público local. Por ello, lamentan que imágenes asociadas a comportamientos vandálicos perjudiquen la reputación del sector marítimo. Para revertir la situación, la asociación plantea una serie de medidas de ejecución inmediata:
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Refuerzo higiénico: Instalación de aseos portátiles durante los eventos de gran afluencia.
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Mayor control: Incremento de la presencia de la Policía Local.
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Mejoras lumínicas: Iluminación de los puntos oscuros para evitar la degradación del espacio.
«Estamos a favor de que se celebren eventos y de que la Marina tenga actividad, porque eso genera riqueza, pero también es necesario que exista una planificación adecuada para evitar zonas de botellón y garantizar la convivencia», defienden desde el colectivo.
Una lista de reclamaciones históricas
Las quejas de los empresarios de la Marina Norte no son nuevas. Durante los últimos meses, la organización ha venido desgranando un listado de deficiencias en las infraestructuras públicas que siguen sin resolverse. Entre las prioridades se encuentran la reparación del alumbrado público, la recuperación de las cámaras de vigilancia, la puesta en marcha de los ascensores del entorno del Veles e Vents y un blindaje general de la seguridad para usuarios y visitantes.
En busca de una solución negociada
Además del frente de la seguridad, Brández mantiene una posición activa en la gestión global del recinto. Como portavoz de los empresarios, lidera las reivindicaciones de los locales afectados por la compleja situación concesional junto al Veles e Vents, abogando siempre por soluciones negociadas que hagan compatible el éxito económico con el cuidado del espacio público.
Desde la asociación recuerdan que la Marina de Valéncia es uno de los principales escaparates de la ciudad al mar, atrayendo anualmente a miles de personas gracias al deporte náutico, la gastronomía y los eventos internacionales. Por ello, insisten en que el futuro de la fachada marítima pasa inexorablemente por combinar una agenda estable con inversiones reales en mantenimiento, limpieza y seguridad. «La calidad de la experiencia del visitante depende de que la administración no deje deteriorar este espacio», concluye Brández, tendiendo la mano a una colaboración público-privada en la que la asociación «siempre estará» dispuesta a sumar.
















